Citas
SACERDOTE
1- "Ser sacerdote es ser
Dios" (S. Juan Mª Vianney)
2- "Vosotros no sabéis lo
que es hacer que una parroquia pase por el tribunal de Dios" (S. Juan Mª
Vianney)
3- "La vitalidad y madurez
de una diócesis están en proporción con el número y la calidad de sus
vocaciones sacerdotales y religiosas". (Juan Pablo II "Discurso al clero
romano, en la P. Universidad de Letrán"
21-II-1980 DP-1980 n. 55
n. 6)
4- "Cada vez se siente más
la urgencia, la necesidad, de una formación permanente
espiritual y cultural del clero como también del laicado comprometido
apostólicamente". (Juan Pablo II "idem" DP-1980 n. 55 n. 5)
5- "Continuemos juntos
nuestro camino de fe, de compromiso pastoral, fuertes con la potencia de
Cristo, que se ha manifestado en su debilidad humana". (Juan Pablo II "idem"
DP-1980 n. 55 n. 9)
6- "Vuestro conocimiento de
Cristo y vuestro amor por El, debe creer y profundizarse continuamente.
Vosotros habréis de ser hombres de sólida fe, que por medio de la
Eucaristía, la Liturgia de las Horas y la oración personal diaria, mantengan
una vibrante amistad con Jesús, con Jesús que dijo a sus discípulos:
Ya os llamo siervos...,
sino que os digo amigos (Jn XV, 15). Y de este modo en todo tiempo y lugar, vuestros primeros
pensamientos han de dirigirse a El, que es el Cristo, el Mesías, el Hijo de
Dios vivo". (Juan Pablo II "Al Pontificio Colegio Norteamericano" 22-II-1980
DP-1980 n. 58 n. 1)
7- "No creo en la eficacia
ministerial del sacerdote que no sea hombre de oración". (Conversaciones n.
3)
8- "Yo no tuve y no tengo
otro empeño que el de cumplir la Voluntad de Dios". (Conversaciones n. 17)
9- "El sacerdote debe
predicar -porque es parte esencial de su munus docendi- cuáles son las
virtudes cristianas -todas-, y qué exigencias y manifestaciones concretas
han de tener esas virtudes en las diversas circunstancias de la vida de los
hombres a los que él dirige su ministerio. Como debe también enseñar a
respetar y estimar la dignidad y libertad con que Dios ha creado la persona
humana, y la peculiar dignidad sobrenatural que el cristiano recibe con el
bautismo". (Conversaciones n. 5)
10- "El origen profundo de
las crisis de obediencia y de unidad: la poca visión sobrenatural de las
relaciones con el propio Ordinario, e incluso con sus demás hermanos en el
sacerdocio". (Conversaciones n. 16)
11- "Si queréis que la grey
siga al pastor, indicarles el camino con su seguridad y claridad, aunque
éste, en ocasiones, sea empinado y cueste subirlo. El pueblo fiel siempre ha
seguido al buen pastor, cuando éste ha ejercido verdaderamente de pastor". (F.F.
Carvajal "Gobernar, no opinar" rev. Palabra 176, IV-1980 (193); 37)
12- "Recemos todos nosotros
para que se llenen los seminarios eclesiásticos y los noviciados, para que
cada una de las Iglesias, y también las comunidades-parroquias,
congregaciones religiosas puedan mirar confiadamente hacia el futuro, seguro
de que no faltarán esos operarios que el Señor manda
a su mies (Mt IX,
38); que no faltarán sacerdotes que dedicándose exclusivamente
al reino de
Dios, celebren la Eucaristía, prediquen la Palabra del Señor y realicen el
ministerio pastoral" (Juan Pablo II "En el Angelus" 2-III-1980 DP-1980
n. 63 n. 2)
13- "Mediante nuestra
ordenación (...) nosotros estamos unidos de manera singular y excepcional a
la Eucaristía. Somos en cierto sentido por ella
y
para ella .
Somos, de modo particular, responsables de ella
, tanto cada
sacerdote en su propia comunidad como cada obispo en virtud del cuidado que
debe a todas las comunidades que le son encomendadas (...). Se nos confía a
nosotros la Eucaristía también para
los otros, que esperan de nosotros un
particular testimonio de veneración y de amor hacia este sacramento". (Juan
Pablo II "Carta Dominicae Cenae
a todos los Obispos de la Iglesia sobre
el Misterio y el Culto de la Eucaristía" 18-III-1980 n. 2 DP-1980 n. 73)
14-"El sacerdote ejerce su
misión principal y se manifiesta en toda su plenitud celebrando la
Eucaristía (cfr. CV II L. G. 28)" (Juan Pablo II idem n. 2 DP-1980 n.
73)
15- "Haced todo lo que
podáis, para garantizar la dignidad sagrada del ministerio eucarístico y el
profundo espíritu de la comunión eucarística" (Juan Pablo II "Carta
Dominicae cenae
a los Obispos 18-III-1980 n. 11 DP-1980 n. 73)
16- "A los sacerdotes y a
los diáconos es necesario recordad que el servicio de la mesa del Pan del
Señor les impone obligaciones especiales, que se refieren, en primer lugar,
al mismo Cristo presente en la Eucaristía y luego a todos los actuales y
posibles participantes". (Juan Pablo II idem n. 11 DP-1980 n. 73)
17- "No podemos permitir que
en la vida de nuestras comunidades se disipe aquel bien que es la
sensibilidad de la conciencia cristiana, guiada únicamente por el respecto a
Cristo que, recibida en la Eucaristía, debe encontrar en el corazón de cada
uno de nosotros una digna morada". (J. Pablo II idem n. 11 DP-1980 n.
73)
18- "Conviene pues que todos
nosotros, que somos ministros de la Eucaristía, examinemos con atención
nuestras acciones ante el altar, en especial el modo con que tratamos aquel
Alimento y aquella Bebida, que son el Cuerpo y la Sangre de nuestro Dios y
Señor en nuestras manos; cómo distribuimos la Santa Comunión; cómo hacemos
la purificación (...) Dios nos guarde de un comportamiento sin respeto, de
una prisa inoportuna, de una impaciencia escandalosa". (J. Pablo II idem
n. 11 DP-1980 n. 73)
19- "De casi todos los males
que los súbditos cometen tienen la culpa los pastores malos. Pues si éstos
se enmendasen y en ellos resplandeciese la piedra preciosa de la justicia
con honesta y santa vida, los súbditos no obrarían así". (Sta. Catalina de
Siena "Diálogo" 442 según la ed. de A. Morta B.A.C. Madrid 1955)
20- "Todos estos males y
muchos otros, de los que no te quiero hablar para no apestar tus oídos,
provienen de los malos pastores, que no corrigen ni castigan los defectos de
los súbditos y no se preocupan de la observancia de la Orden, ya que ellos
mismos no la observan". (Sta. Catalina de Siena "Diálogo" 430 idem)
21- Jaime Fuentes "Sta.
Catalina de Siena y la reforma de la Iglesia" rev. Palabra 177, V-1980
(233-237)
22- "Los sacerdotes
seculares tienen necesidad de sacar la fuerza y el apoyo de su apostolado de
la contemplación". (Juan Pablo II "A la Sda. Congregación para los
Religiosos e Instituciones Seculares" 7-III-1980 DP-1980 n. 68 n. 4)
23- "Vosotros (...) en unión
de vuestros fieles, habéis sido hallados dignos de padecer ultrajes por el nombre de Jesús
(cfr. Act V, 41) precisamente por vuestra fidelidad a Jesucristo, a la
Iglesia, y a esta Sede de Pedro". (Juan Pablo II "Homilía en la Misa de
apertura del Sínodo de Obispos Ucranianos" 24-III-1980 DP-1980 n. 82)
24- "Sacerdotes (...) Sed
educadores de la fe, hombres de oración, tened el celo y la humildad del que
sirve, vivid vuestra consagración total al reino de Dios de la que es signo
vuestro celibato". (Juan Pablo II "En la Catedral de Kinshasa" 2-V-1980 Dp-115)
25- "Para poder continuar
eficazmente la misión de Cristo, el sacerdote debe también él, de algún
modo, haber llegado ya allí a donde quiere conducir a los otros: a ello
llega a través de la contemplación asidua del misterio de Dios, nutrido por
el estudio de la Escritura, un estudio que se despliega en oración" (Juan
Pablo II "A Sacerdotes y religiosos en Kinshasa" 4-V-1980 DP-124)
26- "Sí, conozco vuestras
dificultades; tenéis que cumplir muchas tareas pastorales y os falta siempre
tiempo. Pero cada cristiano tiene un derecho, sí, un derecho al encuentro
personal con Cristo crucificado que perdona. Y como he dicho en mi primera Encídica, es al mismo tiempo un derecho de Cristo mismo hacia cada hombre redimido
por Él
(Redemptor hominis, 20).
(...) Considerad siempre este ministerio de reconciliación en el sacramento
de la penitencia, como una de vuestras tareas más importantes". (Juan Pablo
II "A Sacerdotes y religiosos, en Kinshasa" 4-V-1980 DP-124)
27- "Vuestra autoridad en el
ejercicio de vuestras funciones está ligado a vuestra fidelidad a la Iglesia
que os la ha confiado" (Juan Pablo II "idem" 4-V-1980 DP-124)
28- "Sicuti iniqui et
peccatores ministerium sacerdotale assequi porhibentur, ita indocti et
imperti a tali officio retrahantur. Illi enim exemplis suis vitam bonorum
corrumpunt, isti sua ignavia iniquios corrigere nesciunt" (S. Isidoro de
Sevilla "Sent l. 3 c. 35,1" ML 83, 707, cfr. "De eccles. offic. l. 2 c. 5,
15-16; l 5, 4" ML 83, 785 cfr. S. Juan de Avila B.A.C. minor pág.
195)
29- "No es el mundo quien
fija nuestra función, nuestro estatuto y nuestra identidad. Es Cristo Jesús,
es la Iglesia". (Juan Pablo II "Al clero en Notre Dame, París" 30-V-1980
DP-157)
30- "No perdáis nunca de
vista para qué habéis sido ordenados: para hacer progresar a los hombres en
la vida divina". (Juan Pablo II "idem" 30-V-1980 DP-157)
31- "Vosotros ponéis los
cimientos seguros de la unidad siendo los testigos animosos de la verdad
enseñada por la Iglesia, a fin de que los cristianos no sean arrastrados por
cualquier viento de doctrina, y cumpliendo todos los actos de vuestro
ministerio en conformidad con la normas que la Iglesia a precisado, sin lo
cual se daría el escándalo y la división" (Juan Pablo II "Al clero en Notre
Dame, París" 30-V-1980 DP-158)
32- "Los sacerdotes deben
convocar a cada
una de las comunidades del Pueblo de Dios en torno a sí, pero no para sí.
¡Para Cristo!, pues no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Cristo Jesús,
Señor;
cuanto a nosotros nos predicamos siervos vuestros por amor de Jesús (2 Cor IV, 5)".
(Juan Pablo II "Homilía en la ordenación de 45 sacerdotes" 15-VI-1980 DP-174)
33- "El sacerdote ha de
tener el corazón puesto en el seminario, sabiendo que los nuevos presbíteros
serán continuadores de misión y corona de su vida de entrega" (Álvaro del
Portillo "Escritos sobre el sacerdocio" "Madrid 1976 p. 49)
34- "Porque todo pontífice
entresacado de los hombres es constituido en beneficio de los hombres, en lo
que se refiere a Dios a fin de que ofrezca dones y sacrificios por los
pecados. Para que sepa condolerse de aquellos que ignoran y yerran, como
quien se halla igualmente rodeado de debilidad" (Heb V, 1-2)
35- Los levitas estaban
"exentos de toda otra función, porque de día y de noche estaban en la suya"
(1 Par IX, 33)
36- "Mas ¿cómo no son muchos
los que por los sermones no dejan los vicios públicos? ¿Sabe qué me parece?
Porque tienen mucho seso los que predican. No están sin él, con el gran
fuego de amor de Dios, como lo estaban los Apóstoles, y así calienta poco
esta llama" (Santa Teresa de Jesús, "Libro de la Vida" c. XVI al final)
37- "Un peligro constante
para los sacerdotes, aún celosos, es sumergirse de tal manera en el trabajo
del Señor, que olviden al Señor del trabajo". (Juan Pablo II en Maynooth
1-X-1979 DP-312)
38- "Fruto de un equívoco
-por no decir de mala fe- es la opinión a menudo difundida según la cual el
celibato sacerdotal en la Iglesia Católica, sería simplemente una
institución impuesta por la ley a todos los que reciben el Sacramento del
orden. Todos sabemos que no es así... Es claro que en adelante tal decisión
(abrazar el celibato) obliga no sólo en virtud de la ley establecida por la
Iglesia, sino también por la misma conciencia del deber personal
expresamente aceptado" (Juan Pablo II Carta del Jueves Santo a los
sacerdotes 1979 n. 9. En Cuestiones y Respuestas IX pág. 58) Se trata aquí
de mantener la palabra dada a Cristo y a la Iglesia.
39- "Si nuestra actividad
pastoral, el anuncio de la palabra y el conjunto del ministerio sacerdotal
dependen de la intensidad de nuestra vida interior, ella debe igualmente
encontrar su apoyo en el estudio continuo" (Idem n. 10 p. 62)
40- "Un sacerdote vale
cuanto vale su vida eucarística, especialmente su Misa. Misa sin amor,
sacerdote estéril. Misa fervorosa, sacerdote conquistador de almas. Devoción
eucarística descuidada o poco amada, sacerdocio en peligro y en vías de
difuminación". (Juan Pablo II "Al Congreso del clero italiano 16-II-1984.
DP-45 n. 3)
41- "Servir es el gozo más
grande que puede tener un alma, y es eso lo que tenemos que hacer los
sacerdotes: día y noche al servicio de todos; si no, no se es sacerdote.
Debe amar a los jóvenes y a los viejos, a los pobres y a los ricos, a los
enfermos y a los niños; debe prepararse para decir la Misa; debe recibir
las almas, una a una, como un pastor que conoce su rebaño y llama por su
nombre a cada oveja.
Los sacerdotes no tenemos
derechos: a mí me gusta sentirme servidor de todos, y me enorgullece ese
título. Tenemos deberes exclusivamente, y en esto está nuestro gozo: el
deber de enseñar el catecismo a los niños y a los adultos, el deber de
administrar los sacramentos, el de visitar a los enfermos y a los sanos; el
deber de llevar a Cristo a los ricos y a los pobres, el de no dejar
abandonado al Santísimo Sacramento, a Cristo realmente presente en el
Sagrario, bajo la apariencia del pan; el deber de buen pastor de las almas,
que curo a la oveja enferma y busca a la que se descarría, sin echar en
cuanta las horas que se tenga que pasar en el confesionario". (Josemaría
Escrivá de Balaguer Citado por Andrés Vázquez de Prada "El Fundador del
Opus Dei" Cap. III p. 109)
42- "Al celebrar la
Eucaristía, los sacerdotes nos hallamos en el corazón mismo de nuestro
ministerio de servicio, de prodigar al rebaño de Dios cuidados de pastor.
Todos nuestros afanes pastorales resultan incompletos hasta que nuestro
pueblo no sea llevado a participar plena y activamente en el sacrificio
eucarístico (...) El llamamiento al servicio sacerdotal incluye la
invitación a una intimidad especial con Cristo" (Juan Pablo II "A los
sacerdotes americanos." Filadelfia 4-X-1979 DP-328)
43- "El sacerdocio no es
simplemente una tarea que se nos ha asignado; es una vocación (...)
Fidelidad al llamamiento al sacerdocio significa construir este sacerdocio
en unión con el Pueblo de Dios a través de una vida de servicio acorde con
las prioridades apostólicas: concentrado en la oración, el ministerio de la Palabra
(Act VI, 4)"
(Juan Pablo II "A los sacerdotes americanos." Filadelfia 4-X-1979 DP-328)
44- "El sacerdote y el
predicador representan a Dios (...) En ellos no interesa su persona sino su
misión. Su persona queda pospuesta a su misión". (Albert Lang. Teología
fundamental I Biblioteca de teología 8 edit. Rialp)
45- "Por último, el
sacerdote está llamado a revivir la autoridad y el servicio de Jesucristo
Cabeza y Pastor de la Iglesia animando y guiando la comunidad eclesial (...)
Este munus regendi
es una misión muy delicada y compleja (...). Se trata de un
ministerio que pide al sacerdote una vida espiritual intensa, rica de
aquellas cualidades y virtudes que son típicas de la persona que preside y
guía la
comunidad; del anciano
en el sentido más noble y rico de la palabra. En él se esperan
ver virtudes como la fidelidad, la coherencia, la sabiduría, la acogida de
todos, la afabilidad, la firmeza doctrinal en las cosas esenciales, la
libertad sobre los puntos de vista subjetivos, el desprendimiento personal,
la paciencia, el gusto por el esfuerzo diario, la confianza en la acción
escondida de la gracia que se manifiesta en los sencillos y en los pobres"
(cf. Tit 1, 7-8)" (Exhortación Apostólica "Pastore dabo vobis" de Juan
Pablo II n. 26. Final 25-III-92)
46- "La figura clásica del
cura-obrero pertenece ya al pasado: un pasado en el que a muchos se ocultaba
la potencialidad maravillosa del apostolado de los laicos" (Conversaciones
n. 4)
47- "Es verdad que alguna
vez ejercen ((los sacerdotes del Opus
Dei)) -de manera compatible con las
obligaciones del estado clerical- su respectiva profesión u oficio
((civil)), pero nunca
piensan que eso sea necesario para asegurarse una «presencia en la sociedad
civil», sino por otros diversos motivos: de Caridad social por ejemplo, o de
absoluta necesidad económica". (Conversaciones n. 4)
48- "Ha habido épocas y
situaciones históricas en que se dio un temporalismo no solamente legítimo,
sino benemérito. Así ocurrió cuando los eclesiásticos hubieron de llevar en
la sociedad el vacío producido por la desaparición de los poderes civiles,
cumpliendo una función de suplencia en servicio de los pueblos cristianos de
los que eran pastores espirituales". (José Orlandis ¿Qué es ser católico? ed.
Eunsa RNT 1 Pamplona 1977 pág. 121)
49- "«Cristo en el calvario
fue Sacerdote y Sacrificio, y por tanto Sacerdote por ser sacrificio» (S.
Agustín "Confesiones" X, 43, 69). El Sacerdote que en la pobreza radical de
la obediencia a Dios, a la Iglesia, a sus obispos, haya sabido hacer de su
vida una ofrenda pura que ofrecer, en unión con Cristo, al Padre celestial,
experimentará en su ministerio la fuerza victoriosa de la gracia de Cristo
muerto y resucitado". (Juan Pablo II idem 4-V-1980 DP-124)