Citas
PURGATORIO
1- Concepto: "Con
esta palabra se designa el lugar o estado de expiación y purificación
ultraterrena de las almas de los justos muertos en gracia y amistad de Dios,
pero con pecados veniales o sin haber satisfecho completamente la plena
temporal debida por sus pecados" (507)
* "«Se ha de tener en
cuenta -escribe S. Tomás- que, por parte de los buenos, puede haber algún
impedimento para que sus almas reciban, una vez salidas del cuerpo, el
último premio consistente en la visión de Dios. Efectivamente, la criatura
racional no puede ser elevada a dicha visión, si no está totalmente
purificada... Pero a veces acontece que tal purificación no se realiza
totalmente en esta vida, permaneciendo el hombre deudor de la pena, ya por
alguna negligencia... o también porque es sorprendido por la muerte. Mas no
por eso merece ser excluido totalmente del premio, porque pueden darse tales
cosas sin pecado mortal, que es el único que quita la caridad, a la cual se
debe el premio de la vida eterna... Luego es preciso que sean purgadas
después de esta vida antes de alcanzar el premio final» (Summa congra
gentiles lib IV cap. 91)"
* Negadores del purgatorio
- El purgatorio no es una
especie de nueva reencarnación como afirmaba el gnóstico Basílides (s. II)
- Cátaros, albigenses
-influidos por el maniqueismo- defendían que "las almas han descendido a la
tierra tomando un cuerpo mortal para expiar una falta anterior" (507)
- También Lutero y con él
los protestantes niegan la existencia del Purgatorio ya que "el hombre es
intrínsecamente perverso, y (...) se justifica por la fe sin obras" (508)
2- El purgatorio en la
Sagrada Escritura:
* Textos:
Ps L XV, 12; LXVII, 19; 2 Mach XII, 39-46; Mt XII, 32; Lc XVI, 22; 1 Cor
III, 11-15; Eph IV, 8; 1 Ioh V, 6
a) 2 Mach XII, 39-46:
"(Judas Macabeo) mandó hacer una colecta en las filas (de los soldado que
habían sobrevivido de la batalla), recogiendo hasta dos mil dracmas, que
envió a Jerusalén para ofrecer sacrificios por el pecado; obra digna y
noble, inspirada en la esperanza de la resurrección... Creía que a los
piadosamente muertos está reservada una magnífica recompensa. Obra santa y
piadosa es orar por los muertos. Por eso hizo el sacrificio expiatorio por
los muertos, para que fuesen absueltos de los pecados"
- Se alaba esta
práctica de Judas
- Se va a los
funerales a rezar no a cumplir
b) 1 Cor III, 11-12: "Cada
uno mire cómo edifica, que en cuanto al fundamento, nadie puede poner otro,
sino el que está puesto que es Jesucristo. Si sobre este fundamento uno
edifica oro, plata, piedras preciosas o maderas, paja, heno, su obra quedará
de manifiesto, pues en su día el fuego lo revelará y probará mal fue la obra
de cada uno. Aquel cuya obra subsita recibirá el premio, y aquel cuya obra
sea consumida sufrirá el daño; él, sin embargo, se salvará, pero como quien
pasa por el fuego".
- S. Tomás:
Esto puede entenderse del fuego del infierno, porque quienes lo padecen se salvan. Es necesario,
pues, entenderlo del fuego purgador (De rationibus
Fidei, 9 ed. Marietti nº 1020)
c) El Señor nos advierte:
Omne verbum otiosum quod
locuti fuerint nomines, reddent rationem de eo in die iuvdicii (Mt XII, 36)
3- La doctrina del
purgatorio en la Tradición:
a) La costumbre de orar por
los difuntos privadamente y en los actos litúrgicos.
b) La alusiones explícitas
en los escritos patrísticos a la existencia y naturaleza de las penas del
purgatorio.
c) Los testimonios
arqueológicos, como epitafios e inscripciones funerarias en los que se
muestra la fe en un purificación ultraterrena.
- "S. Cirilo de Jerusalén
explica que el sacrificio de la Misa es propiciatorio y que
ofrecemos a Cristo inmolado por nuestros pecados deseando hacer propicia
la clemencia divina a favor de los vivos, y de los difuntos (Catequesis Mistagógicas 5, 9: PG, 33, 1116 - 1117)
- "Comenta S. Juan
Crisóstomo: «Pensamos en procurarles algún alivio del modo que podamos...
¿Cómo? Haciendo oración por ellos y pidiendo a otros que también oren...
Porque no sin razón fueron establecidas por los apóstoles mismos estas
leyes; digo el que en medio de los venerados misterios se haga memoria de
los que murieron...
Dicen sabían ellos que de
esto sacan los difuntos gran provecho y utilidad...» (In Epist. ad
Philippenses Hom 3, 4: PG 62, 203)
((En la Misa sigue habiendo
un memento por los difuntos. Cuando la persona difunta por la que se reza
está en el Cielo o en el Infierno, esas oraciones aprovechan a otros
difuntos del purgatorio. Las benditas ánimas))
- "S. Agustín: «Durante el
tiempo que media entre la muerte del hombre y la resurrección final, las
almas quedan remitidas en lugares recónditos, según es digna cada una de
reposo o de castigo, conforme a lo que hubiese merecido cuando vivía en la
carne. Y no se puede negar que las almas de los difuntos reciben alivio por
la piedad de sus parientes vivos, cuando por ellas se ofrece el sacrificio
del Mediador o cuando se hacen limosnas en la Iglesia» (Enquiridiun,
109-110: P L 40, 283)
- Calvino cree saber más que
1300 años de práctica y de fe cristiana:
Hace mil trescientos años que se ha introducido la costumbre de orar por los difuntos. Todos los antiguos se han dejado arrastrar por el error. Yo creo que se han guiado por un sentimiento humano;
debemos imitarlos en esto (Institutio christiana 3, 5, 10)
- Conc. Vat. II Lumen
Gentium 49-50: "... algunos entre los discípulos (de Cristo) peregrinan en
la tierra, otros, ya difuntos, se purifican, mientras otros son glorificados
contemplando claramente al mismo Dios, Uno y Trino, tal cual es; todos,
aunque en grado y forma distintos, estamos unidos en fraterna caridad y
cantamos el mismo himno de gloria a nuestro Dios... Así que la unión de los
peregrinos con los que durmieron en la paz de Cristo, de ninguna manera se
interrumpe, antes bien, según la constante fe de la Iglesia, se fortalece
con la comunicación de los bienes espirituales... La Iglesia de los
peregrinos desde los primeros tiempos del cristianismo tuvo perfecto
conocimiento de esta comunión de todo el cuerpo místico de Jesucristo y así
conservó con gran piedad el recuerdo de los difuntos y ofreció sufragio por
ellos, 'porque santo y saludable es el pensamiento de orar por los difuntos
para que queden libres de sus pecados' (2 Mach XII, 46)
5- La doctrina sobre el
purgatorio y el conjunto de la dogmática católica:
a) Justificación: Según
Lutero somos justificados no con la justicia de Dios sino con aquella con la
cual nos hace justos, por tanto seguimos intrínsecamente injustos por tanto
no cabe purificación: no hay purgatorio.
b) El reato de pena
temporal:
- A los pecados mortales
"corresponde una pena eterna; una vez perdonados, es perdonada también la
pena eterna, pero permanece la pena temporal, que ha de ser satisfecha por
penitencias y buenas obras". Si sobreviene la muerte sin haber satisfecho
plenamente, se expían en el más allá" (510)
c) La inmortalidad del alma:
La creencia en el purgatorio supone "que existe un lapso durante el cual
tiene lugar precisamente la purificación de quienes han muerto con reliquias
de pecado" (510. Escatología intermedia)
- Esto sucede "entre la
muerte y el juicio particular y la resurrección de los cuerpos y el juicio
universal".
6- Doctrinas teológicas:
a) El lugar del purgatorio:
Las declaraciones magistrales evitan "hablen del purgatorio como de un
lugar".
- "No están sometidos a las
leyes del espacio y del tiempo de esta vida terrena, pero viven con alguna
relación al espacio". (Schmaus, 510)
- "Lo esencial no es el
lugar, sino el proceso de purificación" (Shmaus, 510)
b) Las penas del purgatorio:
Según el Magisterio son penas purgatorias.
- Hay sufrimiento en medio
del gozo y la paz de saberse salvados con certeza.
c) Purgatorio y perdón de
los pecados veniales:
- En el purgatorio ya no hay
merecimiento.
d) Duración del purgatorio:
- El purgatorio acaba con el
juicio final: "nadie -dice S. Agustín - crea que ha de haber penas purificadoras,
a no ser antes de aquel último, tremendo juicio" (De Ciritate
Dei 21, 16: PL 41, 731)"
e) Devoción a las ánimas del
purgatorio: "Es dogma de fe que podemos ayudar eficazmente a las almas del
purgatorio con nuestros sufragios, según los Conc. de Lyon, Florencia,
Trento y Vaticano II ya citados" (511)
- "Fluye hasta los muertos
el amor y la fidelidad de los que peregrinan por la tierra llevándoles
alegría y dicha" (Schmaus, 511)