Citas
ETIENNE GILSON
"El filósofo y la Teología"
Edic. Guadarrama Madrid
1962
1- "... nunca he concebido
la posibilidad de esta división interna de un espíritu en el que una mitad
cree independientemente mientras la otra filosofaa su modo"( p. 20, I
)
2- "El latín es la lengua de
la Iglesia; el doloroso envilecimiento de la liturgia cristiana por obra de
traducciones en lengua vulgar que sin cesar se vulgariza más permite la
necesidad de una lengua sagrada cuya misma inmovilidad proteja contra las
depravaciones del gusto" (p. 22, I)
3- "La Iglesia opone una
resistencia invencible a toda reforma filosófica que la obligaría a
modificar la fórmula del dogma, y tiene razón, pues el sentido cambiaría con
las palabras, y proposiciones que han sufrido las pruebas de los concilios
durante siglos no pueden ser alteradas sin volver a plantear la verdad misma
en cuestión". (p. 33, I)
4- Describiendo cómo sus
maestros siendo religiosos en su vida diaria sin embargo en la enseñanza de
la filosofía pretendían total asepsia, afirma: "Dicha enseñanza quería ser
"mutua", como se dice, y lo era, en efecto, en toda la medida de lo posible,
con la inquietante consecuencia de que el acuerdo de nuestros maestros se
realizaba principalmente sobre negaciones, abstenciones o reservas tácitas,
si bien pocos entre ellos se sentían libres para enseñar las verdades más
elevadas a su modo de ver y que más sentían" (p. 49, II) (Se trata de
Durkheim, León Bruuschrieg, Lachelier...)
5- "Mis profesores de
Nuestra Señora de los Campos [Seminario Menor en el que estudió Gilson] me
habían enseñado muy bien mi religión, pero no confundían ésta con la
escolástica. En cuanto a la Sorbona, me había enseñado a este respecto dos
cosas solamente: que la escolástica es una filosofía que no vale la pena
conocer, puesto que Descartes la había cambiado por completo, y que basta
con saber que es un aristotelismo mal comprendido" (p. 62, III)
6- "Nosotros mismos nos
equivocábamos, ciertamente, tomando por la escolástica misma lo que no era
sino una forma decadente y bastarda (...) He ahí la playa de aquella época
confusa: una verdad que sus guardianes habían perdido. Y se asombran que
otros se nieguen a verla, pero muestran otra cosa en su lugar, y ni ellos
mismos saben dónde está" (p. 69-70, III)
7- "Uno de los reproches
familiares al grupo [de críticos] era la costumbre de hacer que Santo Tomás
materializarse a Dios, lo concibiese como una "cosa"; cuanto más tendía una
fórmula a "cosificar" a Dios, como entonces se decía, más posibilidades
había de que lo hubiera escrito Santo Tomás" (p. 72, III)
8- "La Acción Francesa
confesaba que utilizaba a la Iglesia para sus fines políticos, [su jefe era
ateo], y tampoco esto era nuevo; desde Augusto Comte y su llamada a los
conservadores se sabía que un positivismo ateo puede buscarse aliados
políticos en el lado de los católicos" (p. 77, III)
9- "Los fanáticos de derecha
producen los de izquierda, y siempre están dispuestos a perseguirse unos a
otros en nombre de algún principio sagrado" (p. 78, III)
10- "Los sacerdotes que
conocíamos personalmente porque se mezclaban en el mundo de los filósofos y
cuyo celo religioso admirábamos, se encontraban tarde o temprano
desaprobados por la Iglesia, mientras que los que triunfaban sobre ellos en
nombre de la ortodoxia se decían partidarios de una filosofía cuya lengua no
era ya de nuestro tiempo. Éramos víctimas de un desorden cuyas causas
ignorábamos" (p. 80, III)
11- "Lo que decían los
portavoces oficiales de la ortodoxia estaba comprometido por demasiados
lazos temporales para inspirar plena confianza, pero como cada vez que un
sacerdote intentaba hablar en forma distinta la tentativa acababa mal, y
ello no sin que mediase culpa por su parte, no se sabía, hacia qué lado
volverse" (p. 83, IV)
12- Descubriendo el hecho de
que algunos filósofos de principios de siglo en Francia se ponían a hacer
teología aunque en su vida hubieran estudiado un tratado de la ciencia y sin
calibrar las consecuencias funestas de su imprudencia, afirma Gilson: "En la
medida en que la teología filosofa, la filosofía se cree por lo mismo con
derecho a teologizar" (p. 85, IV). "Los teólogos modernos tendían a hacer
hincapié cada vez mayor en la filosofía. Mientras que los teólogos de la
Edad Media, herederos en esto de los Padres de la Iglesia, habían renunciado
con frecuencia a sus insuficiencias; los de nuestro tiempo insistían más
bien sobre su necesidad" (p. 85, IV)
13- "La enseñanza del
catecismo es, pues, la más importante de todas las que un cristiano está
llamado a recibir a lo largo de su vida, por larga y llena de estudios que
ésta sea. Es de vital importancia que esta enseñanza esté cargada, en su
principio, con toda la verdad religiosa que se le pueda hacer llevar" (p.
87, IV)
14- El catecismo... "Esta
teología en comprimidos bastaba como viático de toda una vida" (p. 86, IV)
15- "Todos los
conocimientos filósofos de Dios, juntos, no nos harán llegar nunca al
Salvador de los hombres" (p. 87, IV)
16- "Mi vida religiosa no
reposa en los razonamientos de Aristóteles, de Descartes o de Malebrache:
fundatus sum supra firman petram (...) Creer es una cosa completamente
distinta a creer saber; hasta tal punto, que en este segundo caso la fe
aparecería fácilmente en cuanto que parecería no hacer otra cosa que
confirmar el saber; pero si el saber pierde la confianza en sí mismo, este
género de fe corre un gran riesgo de desaparecer con él. Este hombre creía
saber que Dios existe; cuando no lo sabe, se da cuenta que tampoco cree" (p.
93, IV)
17- "La metafísica es
difícil para todo el mundo, y es precisamente por eso por lo que, según
Santo Tomás, era necesario que incluso las verdades salutíferas accesibles a
la razón natural fueran reveladas (...) Dios no ha querido, simplemente, que
la salvación fuese posible para todos solamente en teoría, y como en
principio, sino prácticamente y de hecho" (p. 93-94, IV)
18- Santo Tomás "recomendaba
a todos, jóvenes y menos jóvenes, recibir la verdad de Dios por la fe, en
espera de poder comprenderla" (p. 94, IV)
19- A finales del S. XIX
como reacción a los racionalistas (o filosofistas de la Enciclopedia) que
pretendía que la razón pensara por sí mismo sin estar subyugada a ninguna
tradición "muchos cristianos cometieron entonces el error de aceptar el
planteamiento del problema elegido por sus adversarios. La razón se alzaba
contra la fe y la tradición, y por consiguiente, pensaban ellos, era su
enemiga. La mejor respuesta que pudieron imaginar fue, a su vez, alzar la fe
y la tradición contra la razón" (p. 96, IV) (Surgió en este ambiente la
definición del C.V. I la posibilidad de conocer con certeza a Dios con la
sola luz de la razón)
20- Contra el racionalismo
imperante a principio de siglo entre los católicos franceses que pensaban
que la existencia de Dios no era objeto de fe divina, es decir, "sería
imposible creer en la existencia de Dios" (p. 99, IV) infiriendo "de la
definición del Concilio Vaticano que, puesto que se puede demostrar que Dios
existe, es imposible creerlo" (p. 99, IV) un "teólogo calvinista mantenía
que la teología natural, es decir, la metafísica, es
incapaz de servir de fundamento al conocimiento religioso , en lo cual tenía toda la razón y se
mostraba fiel a la verdad católica. La metafísica puede ofrecer unos
preámbulos de la fe [Sto. Tomás], pero sólo la palabra de Dios le sirve de
fundamento" (p. 100, IV)
21-"Sacerdote o seglar,
teólogo o filósofo, el cristiano que defiende contra vosotros los derechos
de la razón no tardará mucho en acusaros de herejía" (p. 105, IV)
22- Dos proposiciones
explosivas: "todo lo que está en la Summa theologiae pertenece a la
teología; yo creo en la existencia de Dios" (p. 106, IV)
23- Hizo su tesis "de 1915
sobre la Libertad en Descartes y la Teología" (p. 112, V)
24- "la filosofía griega
salió de la Edad Media distinta de como había entrado en ella" (p. 115, V)
25- "La historia de la
filosofía no consiste en fabricarse una doctrina para atribuírsela al
filósofo del que se habla, sino, por el contrario, en no poner a su nombre
más que aquello de lo que se está razonablemente cierto que él mismo ha
pensado y dicho. Renunciar a inventar para mejor comprender es una gran
regla metódica en materia de historia de las ideas. (p. 122, V)
26- La teología es
participación de la ciencia divina, del conocimiento que Dios tiene de sí
mismo pero "Nada escapa a la ciencia que, por Sí mismo, Dios tiene" (p. 126,
V) por tanto la teología debe incluir el conocimiento de la totalidad del
ser finito y de las ciencias que lo estudian. "El conocimiento que adquiere
de ellas [las ciencias, metafísica], si las conoce como incluidas en la
ciencia divina, no la naturaliza más de lo que la ciencia que Dios tiene de
las cosas compromete su divinidad" (p. 126, V)
27- "La teología está, pues,
en el vértice de la jerarquía de las ciencias, de una manera análoga a
aquélla como Dios es el vértice del ser" (p. 126, V)
28- Santo Tomás "Es una
comparación lejana asimilar, en efecto, la teología al sentido común, y las
disciplinas filosóficas a los varios sentidos propios" (p. 129, V cfr. ST I
q. 1 a.3)
29- "De tal manera que la
doctrina sagrada resulta como una especie de sello de la ciencia de Dios (velut
quaedam impressio divinae scientiae) que, una y simple, es la ley de todo"
(p. 129, V)
30- "El teólogo, en cuanto
teólogo, no hace filosofía; su último propósito nunca es producirla, pero la
utiliza, y si no encuentra toda la que le hace falta la produce par poder
usar de ella" (p. 130, V)
31- "El objeto de la
teología es la verdad de la fe cristiana, que no cambia: la Iglesia no puede
cambiar de teología cada vez que algún filósofo le apetece proponer una
nueva visión del universo" (p. 141, VI)
32- "La Escritura excede la
ciencia; no tiene necesidad del universo de Einstein, así como tampoco del
de Aristóteles, y los dogmas habitan una región tan inaccesible a las
demostraciones de laboratorio que la verdad de la Iglesia no tiene que
preocuparse de los cambios de aspecto que la ciencia impone a la naturaleza"
(p. 164, VI)
33- "No conozco teología más
libre y más atrevida que la de Santo Tomás, y tampoco conozco otra más
domesticada por quienes se dicen proceder de ella" (p. 165, VI)
34- "La censura es una
admonición, un poco ruda, pero saludable, para invitar al escritor a mejor
pensar o a mejor escribir [mejor expresar su pensamiento]" (p. 177, VII)
35- "Había, en efecto,
muchos errores [en el s. XIII] que condenar, pero era mucho más importante
aún poner las verdades en su sitio. Era más difícil, y fue lo que entonces
hizo Santo Tomás de Aquino (...) Es como cuando nos equivocamos de camino;
el que nos dice: No va usted bien, nos hace probablemente un servicio, pero
menos que el que nos informa sobre la manera de llegar. Santo Tomás lo había
hecho con Aristóteles" (p. 181, VII)
36- "Para incluir al Dios de
Aristóteles en la gran corriente del pensamiento cristiano, ha sido
necesario, en primer lugar, hacer que dejase de ser el Dios de Aristóteles
para convertirse en el Dios de la Escritura" (p. 184, VII)
37- "Tal como ellos le
concebían [suarezianos], Dios no tenía la inmutabilidad dinámica de un acto
de ser, sino la otra, completamente estática, de una esencia cuya perfección
consiste solamente en seguir siendo eternamente lo que es" (p. 189, VII)
38- "Santo Tomás sabía muy
bien, también él, que Dios era inmóvil, pero no se equivocaba sobre la
naturaleza de su inmovilidad" (p. 190, VII)
39- En VII Gilson reprocha a
los detractores (críticos) de Bergson que frente a él insistieran en la
inmovilidad de Dios (del Dios de Aristóteles, motor inmóvil) contra su
evolución creadora, dejando de lado el Dios inmutable pero dinámico de Santo
Tomás que hubiera aprovechado más "los presentimientos de verdad que
contenía su pensamiento" (p. 190, VII)
40- "Dios es el Acto cuya
esencia es el ser mismo, en su absoluta pureza" (p. 208, VII)
41- "Fue Santo Tomás quien
nos hizo leer a Kierkegaard, y no lo contrario" (p. 210, VIII)
42- "Aseguraba de que todo
lo que contradice la palabra de Dios es falso, la razón toma de esta certeza
coraje e inspiración para volver contra los adversarios de la fe sus propias
armas, tan grande es la eficacia de esta manera de filosofar" (p. 232, IX)
43- En IX Gilson pasa a
comentar la encíclica de León XIII Aeterni Patris (4 agosto 1879) en la que
-afirma- no se canoniza una filosofía determinada como oficial de la Iglesia
sino que se enseña la manera de hacer Filosofía del cristiano, que no puede
poner entre paréntesis su fe sino al contrario en ella funda su certeza de
verdad. La filosofía cristiana sería "menos una doctrina que un uso
religioso de la razón" (p. 233). "Así, pues, los que ponen el estudio de la
filosofía al servicio de la fe, éstos filosofan de manera excelente; en
efecto, el brillo de las verdades divinas, recogido por el alma, fecunda a
la inteligencia misma; y no sólo no le quita nada de su dignidad, sino que
incluso le añade mucho de nobleza, de penetración, de firmeza" (cita de la
Encíclica por Gilson p. 233)
44- En relación con Etienne
Gilson 13.4 "Si la esencia de la filosofía es perseguir el conocimiento de
las causas a la luz de la razón natural, y si la esencia de la Teología es
perseguir esta investigación a la luz de una revelación sobrenatural, es
imposible que una misma disciplina participe a la vez de las dos" (p. 234 IX)
45- "La filosofía del S.
XVII es inexplicable, lo mismo en su fondo que en su forma, si no se tienen
en cuenta, con la revelación judeo-cristiana, los catorce siglos de Teología
que, fundados en la fe, buscaron incausablemente su inteligencia.
Este uso de la razón en y
para la fe, pero tomando al fin forma de ciencia, es exactamente la
escolástica. Comparada con la obra de los Padres, la escolástica no
representa una nueva doctrina, sino un nuevo estilo intelectual
correspondiente al tiempo en que, súbitamente aumentada con la aportación
aristotélica, la corriente de la tradición cristiana se cargó con una masa
de nociones filosóficas y científicas nuevas" (p. 235 IX)
46- "San Agustín había
asimilado a Plotino, pero en Plotino no hay ciencia, no hay más que
metafísica, o Teología natural, y ética. Basta, por el contrario, tomar la
masa de los comentarios de Santo Tomás de Aquino sobre Aristóteles para ver
la naturaleza del cambio que se ha producido [de los Stos. Padres a la
escolástica] (p. 235 IX)
47- "En la serie de los
medios y de los fines, cada medio se presenta a su vez como un fin
provisional. Para hacer matemáticas con vistas a la física, hay un momento
en que hay que hacer matemáticas como se hacían por sí mismas (...) También
los maestros de la Edad Media debieron hacer filosofía como filósofos,
porque no tenían otro medio de aprender a filosofar para servir útilmente a
la verdad cristiana. Y por consiguiente lo hicieron, con el resultado de que
la parte de la especulación filosófica en el estudio de la palabra de Dios
asumió unas proporciones que parecen muy pronto excesivas" (p. 235 IX). "Se
terminó que quedase poco sitio para el estudio de la Escritura, centro y
corazón de toda enseñanza cristiana" (idem p. 236)
48- "La inflacción de la
parte correspondiente a la filosofía hizo necesario estudiarla y enseñarla
por sí misma en las escuelas. Esto se hizo, y la disciplina diferente así
constituida se convirtió en la filosofía escolástica
. Casi
podría decirse lateología
, a secas" (p. 236 IX)
49- En su encíclica Aeterni
Patris (4 agosto 1879) León XIII como conclusión que hay que entender dentro
de la historia y del cuerpo de la encíclica da "la orden de restaurar en las
escuelas la manera de filosofar de Santo Tomás" (p. 238 IX). En realidad "no
fue él [León XIII] quien hizo la elección [por Santo Tomás], sino la
Iglesia" (p. 239 IX)
50- "Desde el principio del
siglo XIV, y siempre después, la Iglesia se ha reconocido a sí misma en la
doctrina de Santo Tomás de Aquino. Y sabe que puede recurrir a ella con la
certeza de encontrar intacto en ella, con su propio pensamiento, todo el
tesoro de la revelación y de la tradición, orgánicamente ordenado,
interpretado, clasificado gracias a las luces que la razón natural pone a su
servicio.
Elaborar semejante doctrina
era simplemente llevar a su punto de perfección el genus philosophandi, la
"manera de filosofar" inaugurada por los Padres desde el siglo II de la era
cristiana" (p. 239 IX). La elección del tomismo -concluye Gilson- por parte
de León XIII no sería más que "un homenaje al conjunto de la tradición
cristiana" (p. 239 IX) a la que habría llevado "a su punto de perfección"
(p. 239 IX)
Junto a la historia de la
Iglesia también coloca al tomismo en un lugar de honor la experiencia
personal, es decir "los gozos que el estudio asiduo y perseverante de Santo
Tomás reserva a sus fieles" (p. 240 IX)
51- "Tal como se desprende
de la encíclica Aeterni Patris, la filosofía cristiana es, pues, el uso que
el cristiano hace de la especulación filosófica en su esfuerzo por
conquistar la inteligencia de su fe, tanto en las materias accesibles a la
razón natural como en aquéllas que la exceden. León XIII no dice que no hay
otras maneras de filosofar, ni siquiera que ninguna otra sea buena; dice
solamente que ésta es la mejor, sobre todo, para un cristiano" (p. 240 IX)
52- "Dios es la única
protección del hombre contra las tiranías del hombre" (p. 249 X)
53- "La felicidad del
tomismo es la alegría de la libertad que se siente al acoger toda verdad
venga de donde venga" (p. 249 X)
54- "El discípulo de Santo
Tomás puede decir a su vez: "Cree y piensa lo que quieras". Como la caridad,
la fe es liberadora" (p. 249 X)
55- "En sus escritos sobre
Aristóteles, Santo Tomás no es más que un comentador, y es en las dos sumas
y en otros escritos del mismo género donde es propiamente autor y por
consiguiente, es aquí donde hay que buscar su pensamiento personal" (p. 257
X)
56- "Las nociones
filosóficas más originales y más profundas de Santo Tomás sólo se le revelan
a quien le lee como teólogo" (p. 258 X)
57- "Metido en la virtud de
la fe, que nunca se separa de la esperanza ni del amor, el teólogo emplea
todas sus posibilidades naturales para obtener del objeto de la fe un
conocimiento imperfecto y provisional, pero que le pone en el camino de la
visión de Dios que espera en la otra vida" (p. 260-261 X)
58- "Es en esta empresa
donde se adquiere y se perfecciona el arte de ser tomista: filosofar, como
sólo un cristiano puede hacerlo, en la fe" (p. 261 X)
59- "La Iglesia están tan
segura de la verdad de la fe, que ve en cada progreso de las ciencias la
promesa segura de un progreso correspondiente para el entendimiento de la
fe, que es la sustancia misma de la filosofía cristiana. No olvidemos nunca
a San Pablo: invisibilia Dei... Cuanto mejor conozcamos la naturaleza, mejor
podremos conocer a Dios" (p. 267 XI)
60- Los problemas entre
ciencia y fe "nacen de las ilusiones de un sabio que se mezcla en teología,
o de un teólogo que se mezcla en la ciencia" (p. 272 IX). Así Galileo afirmó
que es la tierra la que gira alrededor del sol, los teólogos tuvieron que
pararle los pies cuando "intentó interpretar a su manera los textos de la
Escritura que parecían opuestos a esta conclusión" (p. 272 XI). "Pero cuando
los jueces de Galileo negaron el movimiento de la tierra, se metieron a su
vez en astronomía, de la que nada dice la Escritura" (p. 272 XI)
61- "La primera condición,
absolutamente necesaria, para que la filosofía cristiana tenga un futuro, es
pues el mantenimiento incondicional de la primacía de la palabra de Dios,
incluso en filosofía" (p. 279 XI)
62- "Toda filosofía
cristiana que deja de reconocer la primacía de la fe, se ahoga en la
dispersión de las filosofías paganas. Las fuentes primeras de su unidad son
la Escritura y la tradición" (p. 280 XI)
63- La causa del mal en la
filosofía cristiana está en "
el gusto por la novedad al que la imitación arrastra a los hombres [León XIII Aeterni Patris]. No se trata,
pues, del gusto por la originalidad, ante el que, por lo demás, ningún sabio
ni filósofo se inquieta, sino de una pasión desordenada por la ausencia de
originalidad que implica la imitación y que pone a los espíritus a la caza
perpetua de lo nuevo por lo nuevo" (p. 279 XI)
64- "No basta recordar a los
espíritus el error, si al mismo tiempo no se les puede decir dónde está la
verdad" (p. 285 XI)