Citas
DIOS
1- "Todas las viejas ideas
acerca de Dios, y aún el propio pensamiento (especialmente el pensamiento
sobre la divinidad) tiene su origen en la experiencia; el hombre primitivo
no construye sus pensamientos, sino que éstos aparecen de modo simple en su
mente" (C.C. Jung citado por BOHDAN CHUDOBA los tiempos antiguos y la venida
de Cristo ed. Rialp Madrid 1965 p. 47)
2- "La muerte de Dios en el
corazón y en la vida de los hombres es la muerte del hombre (Cfr. Redemptor
homims 10)" (Juan Pablo II "Homilía a los estudiantes en Yamoussoukro,
Costa de Marfil" 11-V-1980 DP-145)
3- "El hombre consigue
totalmente su dignidad regia solamente realizándose como (tal) imagen de
Dios; de ahí que sólo se encontrará realmente a sí mismo conociendo y amando
a Aquél de quien recibió la razón y la libertad" (Juan Pablo II Carta
apostólica "Patres Ecclesiae". San Basilio- 2-I-1980 DP-4)
4- "Por la noche ves muchas
estrellas en el firmamento, pero ya no las encuentras al nacer el día.
¿Podrás por ello decir que durante el día no hay estrellas? Tampoco puedes
decir entonces que no hay Dios, porque tú no lo ves en los días de tu
ignorancia" (Rama Krishna 1836-1886 santón bengalí del hinduismo. Manuel
Guerra "Historia de las Religiones III. Antología de textos religiosos Cap.
IV Pamplona 1980 p. 141)
5- " Escucha Israel: El
Señor nuestro Dios es el único Dios. No es Dios un compuesto de perfecciones
distribuidas en partes; no es un Dios dividido en partes, ni tampoco capaz
de multiplicarse, porque las diferencias que pudieran hacer posible la
existencia de dos o más dioses, serían una confesión de los defectos en que
aquellos se distinguirían; de las perfecciones que unos poseerían y de
las que otros estarían privados" (Santo Tomás. "Doctrina teológica" Cap. I
ed. Rialp. Madrid 1962 p. 34)
6- "Se atribuye a Dios la
ira y otras pasiones, por analogía con los efectos de sus acciones; y así,
puesto que lo propio del airado es castigar, al castigo de Dios se le llama
metafóricamente ira" (Suma Teológica I, q. 3 a. 2 cfr. Rom I, 18; Ioh III,
36)