Catecismo

TEMA 9º

LA ORACIÓN EN LA VIDA CRISTIANA

 ¿QUE ES LA ORACIÓN?

LA ORACIÓN EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

(N. 2558-2589. Resúmenes 2590-2597)

1. ¿Qué es la oración?

2. Vocación universal a la oración

3. La Creación, fuente de la oración

4. La Promesa y la oración de la fe

5. Moisés y la oración del mediador

6. David y la oración del rey

7. Elías, los profetas y la conversión del corazón

8. Los salmos, oración de la asamblea

¿Qué es la oración?

Mediante la oración los fieles entran en una relación viva y personal con Dios vivo y verdadero.

a) La oración como don de Dios: La primera disposición para orar es la humildad. Porque es Dios el que quiere que el hombre se relacione con El y le da esa posibilidad. El orgullo nos aleja del don de la oración: "A mí me dejaron, manantial de aguas vivas, para hacerse cisternas, cisternas agrietadas" (Jr 2, 13 J

b) La oración como Alianza: "El que ora es todo el hombre" La Sagrada Escritura habla del alma, del espíritu o del corazón para designar el lugar de donde brota la oración. "Es el corazón el que ora". (Más de mil veces). En el corazón se centran los afectos y pensamientos a la vez.

"La oración cristiana es una relación de Alianza entre Dios y el hombre en Cristo".

c) La oración como comunión: "La vida de oración es estar habitualmente en presencia de Dios, tres veces Santo y en comunión con El. Esta comunión de vida es posible siempre porque, mediante el Bautismo, nos hemos convertido en un mismo ser con Cristo".

Vocación Universal a la oración:

a) El hombre busca a Dios: El hombre, incluso después del pecado, conserva siempre "el deseo de Aquel que le ha llamado a la existencia. Todas las religiones dan testimonio de esta búsqueda esencial de los hombres".

b) Dios es quien primero llama al hombre: "El Dios vivo y verdadero llama incansablemente a cada persona al encuentro misterioso de la oración". La oración está unida a la historia de los hombres. Dios llama "¿Dónde estás? (...) ¿Por qué lo has hecho?" (Gen 3, 9.13) Y el hombre responde.

La Creación, fuente de la oración:

"La oración se vive primeramente a partir de las realidades de la creación".

- Abel ofrece a Dios los primogénitos de su rebaño.

- Enós invoca el nombre divino.

- Noé ofrece a Dios un corazón justo e íntegro y Dios le bendice.

La Promesa y la oración de la fe:

"Cuando Dios lo llama, Abraham se pone en camino «como se lo había dicho el Señor» (Gn 12, 4): todo su corazón «se somete a la Palabra» y obedece. La escucha del corazón a Dios que llama es esencial a la oración, las palabras tienen un valor relativo".

La oración de Abraham se expresa con hechos (obedece, construye altares al Señor) y más tarde con palabras, aunque de queja velada. "De este modo surge desde el principio uno de los aspectos de la tensión dramática de la oración: la prueba de la fe en Dios que es fiel".

El Catecismo recuerda la hospitalidad de Abraham en Mambré hacia el visitante misterioso y el intento de sacrificio de su propio hijo, como purificación de su fe.

Del episodio de la vida de Jacob luchando toda la noche con "alguien" misterioso ha tomado la tradición espiritual de la Iglesia "el símbolo de la oración como un combate de la fe y una victoria de la perseverancia".

Moisés y la oración del mediador:

"La oración de Moisés es la figura conmovedora de la oración de intercesión que tiene su cumplimiento en «el único Mediador entre Dios y los hombres, Cristo-Jesús, hombre también» (1 Tm 2, 5)".

a) En el suceso de la zarza ardiendo Dios se presenta a Moisés para que salve a su pueblo. Moisés aprende a orar: "rehuye, objeta y sobre todo interroga".

b) "Moisés «conversa» con Dios frecuentemente y durante largo rato, subiendo a la montaña para escucharle e implorarle, bajando hacia el pueblo para transmitirle las palabras de Dios y guiarlo". A pesar de esa amistad y confianza con Dios, "Moisés era un hombre humilde más que hombre alguno sobre la haz de la tierra" (Nm 12, 3)

c) Moisés no pide por él, pide por el pueblo para que le conceda la victoria sobre los amalecitas, por la curación de María, pero sobre todo para que perdone al pueblo después de la "apostasía". Moisés en cierto modo se encara con Dios al decirle que si abandona a su pueblo los egipcios dirán que los ha sacado de la esclavitud para hacerlos perecer en el desierto.

David y la oración del rey:

"Los guías del pueblo -pastores y profetas- son los primeros que le enseñan a orar".

a) Samuel aprendió de su madre Ana a estar ante el Señor y del sacerdote Elí a escuchar su Palabra. "Más tarde, también él conocerá el precio y la carga de la intercesión: «Por mi parte, lejos de mí pecar contra el Señor dejando de suplicar por vosotros y de enseñaros el camino bueno y recto» (1 S 12, 23)".

b) David, el rey, ruega por su pueblo y en su nombre. Su oración es de alabanza y de petición de perdón. En los Salmos, David expresa su adhesión a la Voluntad de Dios y su confianza gozosa en El.

Elías, los profetas y la conversión del corazón:

"Para el pueblo de Dios, el templo debía ser el lugar donde aprender a orar". Todos los ritos que se realizaban debían ser llamamientos y caminos para la oración (incienso, peregrinaciones, ofrendas). "Sin embargo el ritualismo arrastraba al pueblo con frecuencia hacia un culto demasiado exterior. Era necesaria la educación de la fe, la conversión del corazón. Esta fue la misión de los profetas, antes y después del destierro" .

"Después de haber aprendido la misericordia en su retiro en el torrente de Kérit, Elías enseña a la viuda de Sarepta la fe en la palabra de Dios, fe que confirma con su oración insistente: Dios devuelve la vida al hijo de la viuda".

Los profetas retirándose a orar buscan la luz y la fuerza de Dios para cumplir la misión encomendada.

Los Salmos, oración de la asamblea:

"Los Salmos fueron reunidos poco a poco en un conjunto de cinco libros: los Salmos (o «alabanzas») son la obra maestra de la oración en el Antiguo Testamento".

Los Salmos al rezarse en asamblea son, a la vez, oración individual y comunitaria, en ellos se recuerdan las maravillas de Dios. "Los Salmos, recitados por Cristo en su oración y que en El encuentran su cumplimiento, continúan siendo esenciales en la oración de su Iglesia".

-Variedad de Salmos: himnos, oraciones de desamparo, de acción de gracias, de súplica individual o comunitaria, canto real, de peregrinación, de meditación sapiencial.

-"Hay unos rasgos constantes en los Salmos: la simplicidad y la espontaneidad de la oración, el deseo de Dios mismo a través de su creación, y con todo lo bueno que hay en ella, la situación incómoda del creyente que, en su amor preferente por el Señor, se enfrenta con una multitud de enemigos y de tentaciones; y que, en la espera de lo que hará el Dios fiel, mantiene la certeza del amor de Dios y la entrega a la voluntad divina. La oración de los Salmos está siempre orientada a la alabanza".

"«Hallelu-Ya!» (Aleluya), «¡Alabad al Señor!».

RESUMEN:

1. La oración es la elevación del alma hacia Dios o la petición a Dios de bienes convenientes.

2. La oración acompaña a toda la historia de la salvación como una llamada recíproca entre Dios y el hombre.

3. La oración de Moisés prefigura la oración de intercesión del único mediador, Cristo Jesús.

4. El pueblo de Dios ora en la presencia de Dios (Arca de la Alianza, Templo) bajo la guía de los pastores, especialmente el rey David, y de los profetas.

5. Los profetas interceden por el pueblo y llaman a la conversión del corazón.

6. Los Salmos tienen su cumplimiento y su referencia en Cristo, solamente así se adaptan a los hombres de toda condición y de todo tiempo.

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