Catecismo
TEMA 16º
LA CELEBRACIÓN SACRAMENTAL DEL MISTERIO DE LA IGLESIA.
CELEBRAR LA LITURGIA DE LA IGLESIA
(N. 1136-1186. Resúmenes 1187-1199)
La Catequesis de la liturgia implica la
inteligencia de la economía sacramental y la novedad de su celebración.
Lo común a la celebración de los Siete Sacramentos se puede dividir en:
l. ¿Quién celebra?
2. ¿Cómo celebrar?
3. ¿Cuándo celebrar?
4. ¿Dónde celebrar?
¿ Quién celebra?
"La liturgia es «acción» del «Cristo
total» (Christus totus). Los que desde ahora la celebran participan ya,
más allá de los signos, de la liturgia del cielo, donde la celebración
es enteramente comunión y fiesta".
a) Los celebrantes de la liturgia
celestial: San Juan en el libro del Apocalipsis nos da una visión
litúrgica del cielo: Uno en el trono: el Señor Dios, el Cordero,
«inmolado y de pie» (Ap 5, 6): "Cristo crucificado y resucitado, el
único Sumo Sacerdote del Santuario verdadero". "Y por último, revela «el
río de agua de vida (...) que brota del trono de Dios y del Cordero» (Ap
22, 1) uno de los más bellos símbolos del Espíritu Santo" .
"«Recapitulados» en Cristo participan en
el servicio de la alabanza de Dios y en la realización de su designio:
Las Potencias celestiales, toda la creación (los cuatro vivientes), los
servidores de la Antigua y la Nueva Alianza (los veinticuatro ancianos),
el nuevo Pueblo de Dios (los ciento cuarenta y cuatro mil), en
particular los mártires «degollados a causa de la Palabra de Dios» (Ap
6, 9-11) y la Santísima Madre de Dios (la Mujer,
.la Esposa del Cordero), y finalmente una
muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, razas,
pueblos y lenguas (Ap 7, 9)".
"En esta liturgia eterna el Espíritu y la
Iglesia nos hacen participar cuando celebramos el Misterio de la
salvación en los sacramentos".
b) Los celebrantes de la liturgia
sacramental: "Es toda la comunidad, el Cuerpo de Cristo unido a su
Cabeza quien celebra. Las acciones litúrgicas no son acciones privadas,
sino celebraciones de la Iglesia".
La asamblea de los bautizados celebra la
liturgia de los sacramentos. "La Madre Iglesia desea ardientemente que
se lleve a todos los fieles a aquella participación plena, consciente y
activa en las celebraciones litúrgicas que exige la naturaleza de la
liturgia misma y a la cual tiene derecho y obligación, en virtud del
bautismo, el pueblo cristiano «linaje escogido, sacerdocio real, nación
santa, pueblo adquirido»" (Sacrosanctum Concilium n. 14).
El sacerdocio común de los fieles es el
de Cristo, único sacerdote, participado por todos sus miembros.
"Pero «todos los miembros no tienen la
misma función» (Rm 12, 4). Algunos son llamados por Dios en y por la
Iglesia a un servicio especial de la comunidad. Estos servidores son
escogidos y consagrados por el Sacramento del Orden, por el cual el
Espíritu Santo los hace aptos para actuar como representantes de
Cristo-Cabeza para el servicio de todos los miembros de la Iglesia. El
ministro ordenado es como el «icono» de Cristo Sacerdote". Es
principalmente en la Eucaristía donde se manifiesta claramente el
ministerio del obispo; y en comunión con él, el de los presbíteros y
diáconos.
"En orden a ejercer las funciones del
sacerdocio común de los fieles existen también otros ministerios
particulares, no consagrados por el Sacramento del Orden y cuyas
funciones son determinadas por los obispos": acólitos, lectores,
monitores, schola cantorum.
"Así, en la celebración de los
sacramentos, toda la asamblea es «liturgo», cada cual según su función,
pero en la «unidad del Espíritu» que actúa en todos. «En las
celebraciones litúrgicas, cada cual, ministro o fiel, al desempeñar su
oficio, hará todo y sólo aquello que le corresponde según la naturaleza
de la acción y las normas litúrgicas» (S C n. 28)".
¿Cómo celebrar?
a) Signos y símbolos: La celebración
sacramental está tejida de signos y símbolos que tienen su significación
en la creación, en la cultura humana, en los acontecimientos de la
Antigua Alianza y plenamente en Cristo.
1. Signos del mundo de los hombres. El hombre necesita de signos y
símbolos para comunicarse con los demás mediante el lenguaje, gestos y
acciones. "Lo mismo sucede en su relación con Dios".
2. La inteligencia humana ante la creación visible ve la huella de Dios:
el viento, el agua, la luz, el fuego, el árbol y los frutos simbolizan
la grandeza de Dios y su proximidad.
3. Signos de la Alianza: Son los símbolos de las grandes acciones de
Dios en favor de su pueblo, entre otros: "la circuncisión, la unción y
la consagración de reyes y sacerdotes, la imposición de manos, los
sacrificios y, sobre todo, la Pascua. La Iglesia ve en estos signos una
prefiguración de los sacramentos de la Nueva Alianza".
4. Signos asumidos por Cristo: El Señor en su predicación y milagros usa
constantemente de signos materiales y gestos simbólicos. Dio un nuevo
sentido a los signos de la Antigua Alianza sobre todo al Éxodo y a la
Pascua.
5. Signos sacramentales: "Desde Pentecostés, el Espíritu Santo realiza
la santificación a través de los signos sacramentales de su Iglesia".
Los signos sacramentales "significan y realizan la salvación obrada por
Cristo, y prefiguran y anticipan la gloria del cielo".
b) Palabras y acciones: Toda celebración
sacramental es un encuentro con Dios Padre, en Cristo Y en el Espíritu
Santo, que se expresa por medio de acciones y palabras.
"Las acciones litúrgicas significan lo
que expresa la Palabra de Dios: a la vez la iniciativa gratuita de Dios
y la respuesta de fe de su pueblo".
La liturgia de la Palabra es parte
integrante de las celebraciones sacramentales.
Las acciones y las palabras realizan lo
que significan, mediante ellas el Espíritu Santo hace presente y
comunica la obra del Padre realizada por el Hijo amado.
c) Canto y música: "El que canta ora dos
veces".
"La tradición musical de la Iglesia
universal constituye un tesoro de valor inestimable que sobresale entre
las demás expresiones artísticas, principalmente porque el canto
sagrado, unido a las palabras, constituye una parte necesaria o integral
de la liturgia solemne".
Deben resonar las voces de los fieles.
"La armonía de los signos (canto, música,
palabras y acciones) es tanto más expresiva y fecunda cuanto más se
expresa en la riqueza cultural propia del pueblo de Dios que celebra".
"Los textos destinados al canto sagrado
deben estar de acuerdo con la doctrina católica; más aún, deben tomarse
principalmente de la Sagrada Escritura y de las fuentes litúrgicas".
d) Imágenes sagradas: "La imagen sagrada,
el icono litúrgico, representa principalmente a Cristo. No puede
representar a Dios invisible e incomprensible: la Encarnación del Hijo
de Dios inauguró una nueva «economía» de las imágenes". Palabra e imagen
se esclarecen mutuamente para transmitir el mensaje evangélico.
Las imágenes de la Santísima Virgen María
y de los Santos hacen referencia a Cristo que es glorificado en ellos. E
incluso los ángeles, recapitulados también en Cristo.
Imágenes, canto y palabra se aúnan para
grabar en el corazón y en la memoria del creyente las maravillas de
Dios.
¿Cuándo celebrar?
a) El tiempo litúrgico: La Iglesia
celebra la obra de la salvación a lo largo del año" con un sagrado
recuerdo en días determinados". Cada semana el "día del Señor" conmemora
la resurrección, "que una vez al año celebra también, junto con su santa
pasión, en la máxima solemnidad de la Pascua. Además, en el ciclo del
año desarrolla todo el Misterio de Cristo".
b) El día del Señor: Desde los tiempos
apostólicos la Iglesia celebra cada ocho días el misterio pascual en el
"día del Señor", primer día de la semana y día de la Resurrección de
Cristo.
"El domingo es el día por excelencia de
la asamblea litúrgica, en que los fieles deben reunirse para, escuchando
la Palabra de Dios y participando en la Eucaristía, recordar la pasión,
la resurrección y la gloria del Señor Jesús y dar gracias a Dios, que
los hizo renacer a la esperanza viva por la resurrección de Jesucristo
de entre los muertos".
c) El año litúrgico: El Triduo Pascual es
el centro del año litúrgico.
En el Concilio de Nicea (año 325) todas
las Iglesias se pusieron de acuerdo para celebrar la Pascua el mismo día
(14 del mes de Nisán): el domingo que sigue al plenilunio después del
equinoccio de primavera.
"Por causa de los diversos métodos
utilizados para calcular el 14 del mes de Nisán, en las Iglesias de
occidente y de Oriente no siempre coincide la fecha de la Pascua".
d) El santoral en el año litúrgico:
Durante el año litúrgico la Iglesia venera con especial amor a la
bienaventurada Madre de Dios, la Virgen María, el fruto más excelente de
la redención. También hace memoria de los mártires y los santos en
quienes se cumple el misterio pascual, son ejemplo para nosotros e
intercesores ante Dios.
e) La liturgia de las Horas: "La liturgia
de las Horas está llamada a ser la oración de todo el Pueblo de Dios".
La liturgia de las Horas es como una
prolongación de la celebración eucarística y acoge de manera
complementaria las diversas devociones del Pueblo de Dios,
particularmente la adoración y el culto del Santísimo Sacramento.
¿Dónde celebrar?
"El Culto «en espíritu y en verdad» (In
4, 24) de la Nueva Alianza no está ligado a un lugar exclusivo". Lo
importante no es el lugar sino los fieles que se reúnen como piedras
vivas para "la edificación de un edificio espiritual" (1 P 2, 4-5).
"Cuando el ejercicio de la libertad
religiosa no es impedido, los cristianos construyen edificios destinados
al culto divino. Estas iglesias visibles no son simples lugares de
reunión, sino que significan y manifiestan a la Iglesia que vive en ese
lugar, morada de Dios con los hombres reconciliados y unidos a Cristo".
En la casa de oración está presente
Cristo que se ofrece en el altar del sacrificio. "Esta casa de oración
debe ser hermosa y apropiada para la oración y para las celebraciones
sagradas".
1. El altar de la Nueva Alianza es la
Cruz del Señor. Sobre el altar se hace presente el sacrificio de la
cruz, es la mesa del Señor. En algunas liturgias orientales el altar es
símbolo del sepulcro.
2. "El tabernáculo debe estar situado
dentro de las iglesias en un lugar de los más dignos con el mayor
honor".
3. El Santo Crisma (Myron): Debe ser
venerado y conservado en un lugar seguro del santuario. Se puede colocar
junto a él el óleo de los catecúmenos y el de los enfermos.
4. La sede del obispo (cátedra) o del
sacerdote debe significar su oficio de presidente de la asamblea y
director de la oración.
5. El ambón: Es un sitio reservado para
el anuncio digno de la Palabra de Dios.
6. El templo debe tener un lugar
apropiado para la celebración del Bautismo (Baptisterio) y favorecer el
recuerdo de las promesas del Bautismo (agua bendita).
7. También en el templo debe haber un
lugar reservado y apropiado para la penitencia.
8. El templo debe estar abierto a todos y
facilitar la oración silenciosa e invitar al recogimiento. La Iglesia
visible simboliza la casa paterna hacia la cual caminamos y donde el
Padre "enjugará toda lágrima de sus ojos" (Ap 21, 4).
RESUMEN:
1. Cristo, Sumo Sacerdote, celebra la
liturgia celestial incesantemente con la Virgen María, los ángeles, los
Santos y toda la muchedumbre de seres humanos que han entrado ya en el
Reino.
2. En la celebración litúrgica, toda la
asamblea es «liturgo» cada cual según su función. Los fieles ordenados
representan a Cristo como Cabeza del Cuerpo.
3. Los signos y símbolos de la
celebración litúrgica se refieren a la Creación (luz, agua, fuego), a la
vida humana (lavar, ungir, partir el pan) y a la historia de la
salvación (ritos de la Pascua). Por el poder del Espíritu Santo se hacen
portadores de la acción salvífica y santificadora de Cristo.
4. La liturgia de la Palabra es parte
integrante de la celebración.
5. El canto y la música deben expresar la
belleza de la oración, la participación unánime de la asamblea y el
carácter sagrado de la celebración.
6. A través de las imágenes adoramos
siempre a Cristo.
7. El domingo, "día del Señor", es el día
principal de la celebración de la Eucaristía porque es el día de la
Resurrección. Es día de descanso y fundamento y núcleo de todo el año
litúrgico.
8. "La Iglesia en el círculo del año
desarrolla todo el Misterio de Cristo, desde la Encarnación y la Navidad
hasta la Ascensión, Pentecostés y la expectativa de la dichosa esperanza
y venida del Señor.
9. Recordando a la Santísima Virgen María
y a los Santos la Iglesia de la tierra manifiesta que está unida a la
liturgia del cielo.
10. Los fieles que celebran la liturgia
de las Horas se unen a Cristo en la glorificación al Padre y en su
intercesión por el mundo.
11. Cristo es el verdadero Templo de
Dios. Los cristianos son templos del Espíritu Santo y piedras vivas con
las que se construye la Iglesia.
12. En su condición terrena, la Iglesia
tiene necesidad de lugares donde la comunidad pueda reunirse. Estos
lugares son imagen de la Ciudad Santa hacia la cual peregrinamos.
13. Las iglesias visibles son lugares de
recogimiento y oración, en ellas se escucha la Palabra de Dios y se
ofrece el Sacrificio de Cristo.