Catecismo

TEMA 10º

DIOS AL. ENCUENTRO DEL HOMBRE

LA REVELACIÓN DE DIOS

 (N. 50-67. Resúmenes 68-73)

El hombre mediante su razón natural puede conocer a Dios pero existe otro orden de conodmiento (sobrenatural) que el hombre alcanza gracias a que Dios se muestra, se abaja a él para que lo conozca. Lo veremos en tres pasos:

1. Dios revela su designio amoroso

2. Las etapas de la revelación

3. Cristo Jesús, "mediador y plenitud de toda la Revelación"

Dios revela su designio amoroso:

"Dios, que «habita una luz inaccesible» (1 Tm 6, 16), quiere comunicar su propia vida divina a los hombres libremente creados por él, para hacer de ellos, en su Hijo único, hijos adoptivos. Al revelarse a sí mismo, Dios quiere hacer a los hombres capaces de responderle, de conocerle y de amarle más allá de lo que ellos serían capaces por sus propias fuerzas".

Dios se revela «"mediante acciones y palabras íntimamente ligadas entre sí» y que se esclarecen mutuamente".

El designio amoroso de Dios comporta una "pedagogía divina"": "Dios se comunica gradualmente al hombre, lo prepara por etapas para acoger la Revelación sobrenatural que hace de sí mismo y que culminará en la Persona y la misión del Verbo encarnado, Jesucristo".

Las etapas de la revelación:

a) Desde el origen, Dios se da a conocer: "Dios, creándolo todo y conservándolo por su Verbo, da a los hombres testimonio perenne de sí en las cosas creadas, y, queriendo abrir el camino de la salvación sobrenatural, se manifestó, además, personalmente a nuestros primeros padres desde el principio".

"Esta revelación no fue interrumpida por el pecado de nuestros primeros padres". Más aún alentó en ellos la esperanza de la salvación con la promesa de la redención.

b) La alianza con Noé: "La alianza con Noé después del diluvio expresa el principio de la Economía divina con las «naciones», es decir, con los hombres agrupados «segÚn sus países, cada uno según su lengua y según sus clanes» (Gen 10, 15)

c) Dios elige a Abraham, "Para reunir a la humanidad dispersa, Dios elige a Abraham llamándolo «fuera de su tierra, de su patria y de su casa» (Gn 12, 1), para hacer de él «Abraham», es decir, «el padre de una multitud de naciones» (Gn 17, 5): «En ti serán benditas todas las naciones de la tierra» (Gn 12, 3)".

"El pueblo nacido de Abraham será el depositario de la promesa hecha a los patriarcas".

"Los patriarcas, los profetas y otros personajes del Antiguo Testamento han sido y serán siempre venerados como santos en todas las tradiciones litúrgicas de la Iglesia".

d) Dios forma a su pueblo Israel: "Después de la etapa de los patriarcas, Dios constituyó a Israel como su pueblo salvándolo de la esclavitud de Egipto". Establece con él Alianza en el Sinaí, por medio de Moisés le da su Ley para que le reconociese como el Dios vivo, único, verdadero y para que esperase al Salvador prometido.

Israel es el pueblo de los "hermanos mayores" en la fe de Abraham.

Los profetas anuncian a Israel una nueva y eterna Alianza destinada a todos los hombres que se grabará en los corazones y los purificará. Serán sobre todo los pobres y humildes del Señor los que mantendrán esta esperanza.

"Las mujeres santas como Sara, Rebeca, Raquel, Miriam, Débora, Ana, Judit y Ester conservaron viva la esperanza de la Salvación de Israel. De ellas la figura más pura de esta esperanza es María".

Cristo Jesús, "mediador y plenitud de toda la Revelación”:

a) Dios ha dicho todo en su Verbo: "Muchas veces y de muchos modos habló Dios en el pasado a nuestros padres por medio de los profetas; en estos últimos tiempos nos ha hablado por medio del Hijo (Hb 1, 1-2). "Por lo cual, el que ahora quisiere preguntar a Dios, o querer alguna visión o revelación, no sólo haría una necedad, sino haría agravio a Dios, no poniendo los ojos totalmente en Cristo, sin querer cosa otra alguna o novedad" (S. Juan de la Cruz),

b) No habrá otra revelación: "«La economía cristiana, por ser alianza nueva y definitiva, nunca pasará; ni hay que esperar otra revelación pública antes de la gloriosa manifestación de nuestro Señor Jesucristo». Sin embargo, aunque la Revelación esté acabada, no está completamente explicitada; corresponderá a la fe cristiana comprender gradualmente todo su contenido en el transcurso de los siglos".

"A lo largo de los siglos ha habido revelaciones llamadas «privadas», algunas de las cuales han sido reconocidas por la autoridad de la Iglesia. Estas, sin embargo, no pertenecen al depósito de la fe. Su función no es la de «mejorar» o «completar» la Revelación definitiva de Cristo, sino de ayudar a vivirla más plenamente en una cierta época de la historia. Guiado por el Magisterio de la Iglesia, el sentir de los fieles (Sensus fideliun) sabe discernir y acoger lo que en estas revelaciones constituye una llamada auténtica de Cristo o de sus santos a la Iglesia.

La fe cristiana no puede aceptar «revelaciones» que pretenden superar o corregir la Revelación de la que Cristo es la plenitud. Es el caso de ciertas religiones no cristianas y de ciertas sectas recientes que se fundan .en semejantes «revelaciones»".

RESUMEN:

l. Por amor, Dios se ha revelado y se ha entregado al hombre. Ha dado respuesta a las cuestiones que el hombre se plantea sobre el sentido y la finalidad de su vida.

2. Dios se ha revelado al hombre comunicándole gradualmente su propio Misterio mediante obras y palabras.

3. Dios habló a nuestros primeros padres y, después de la caída, les prometió la salvación y les ofreció su alianza.

4. Dios selló con Noé una alianza eterna entre El y todos los seres vivientes. "Establezco, pues, mi alianza con vosotros: nunca más será exterminada toda carne por las aguas del diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra". (Gn 9, 11)

5. Dios eligió a Abraham y selló una alianza con él y su descendencia. De él formó a su pueblo, al que reveló su ley por medio de Moisés. Lo preparó por los profetas para acoger la salvación destinada a toda la humanidad.

6. Dios se ha revelado plenamente en su Hijo, Jesucristo, en quien ha establecido su alianza para siempre. No habrá ya otra Revelación después de él.

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