Patrimonio

INTRODUCCIÓN

El tren corre veloz, nuestras miradas

descubren otro pueblo: es Cantillana.Abajo

en primer término, paralela a la vía,

corre una línea de piteras grisácea 

más arriba se extiende un

inmenso ámbito verde claro, más arriba

destacadas una línea de álamos, por

entre los claros del ramaje asoman las

casas blancas del poblado, y más lejos

aún, por lo alto del caserío la serranía

adusta, hosca opone su fondo zarco.


AZORÍN “La Andalucía trágica”.



LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA

       Cantillana se encuentra situada en el centro de la provincia de Sevilla, en la margen derecha del río Guadalquivir y en la izquierda del Viar, afluente de aquél.
















Figura 1. Situación de Cantillana.

 

 

      Limita al norte con el Pedroso y Castilblanco de los Arroyos: al sur con Brenes, Carmona y Villanueva del Río y Minas; al este con está última población y con Tocina y al oeste con Burguillos, Brenes y Villaverde del Río.

Se encuentra a 61 metros sobre el nivel del mar.Dista de Sevilla 30Km por carretera y dispone de estación de ferrocarril en la línea Sevilla – Córdoba.













 

 

 

Figura 2. Detalle de la situación de Cantillana.


       El término municipal tiene una extensión de 107,8 Km. Sus tres cuartas partes son llanas y una de sierra, situada al noroeste, formada por las últimas estribaciones de Sierra Morena. Desde la meseta donde está enclavado el pueblo, se divisa la extensa campiña que se dilata hasta las proximidades de Sevilla. Su terreno es bueno y en sus campos abundan los cultivos de algodón, maíz, girasol, olivos y frutales.

      Su actual censo es de unos 9.800 habitantes, que reciben el nombre de cantillaneros. El municipio está formado por un núcleo urbano y varias entidades menores de población: La Monta, La Estación, El Cerrado de Miura y Los Pajares.










Figura 3. Extensión de la Vega del Guadalquivir en la Provincia de Sevilla.

 

       El principal recurso económico le viene por la riqueza de las tierras de la Vega, la agricultura y los productos de de la huerta, son los cultivos que ocupan mayores extensiones. Hay algunas industrias, cooperativas de construcción y talleres familiares de cerámica, carpintería y diversas artesanías siendo muy famosa la elaboración de enrejados para los mantones de Manila.


DATOS HISTÓRICOS.

Los orígenes de está villa se remontan a la época de la piedra pulimentada1, como lo demuestran los abundantes restos arqueológicos aparecidos en la confluencia del Guadalquivir con el Viar y en otros lugares del término.


En el emplazamiento de la actual Cantillana, los romanos establecieron un importante núcleo de población, que, según el historiador y arqueólogo inglés George Bonsor2, recibió el nombre de Naeva, con el que la menciona Plinio. La Naeva romana contaba con un importante puerto fluvial sobre el Guadalquivir y hay constancia de una asociación de Barqueros naevenses3. Son numerosos los restos romanos encontrados, estatuas, fustes, inscripciones o los caños llamados La Fuente, al norte del pueblo. Hay noticias4 según las cuales el noble romano Lucio Elio Emiliano llenó de estatuas los pórticos que rodeaban el foro de la ciudad, la cuál contaba con moneda autóctona en la que figuraba la cabeza de una mujer y un sábalo con atributos de la agricultura.











Figura 4. Dama Romana siglo I-II.

 

 

Durante el Bajo Imperio Romano parece que se varió su antiguo nombre de Naeva, dando el actual de Cantillana al añadirse la terminación ana al nombre de la familia romana cantillus5.


Con el nombre de Catiliana la menciona San Isidoro en las Etimologías.

De la Cantillana árabe sabemos que estaba cercada por una muralla de la época romana que los musulmanes aprovecharon y arreglaron con muros de argamasa y ladrillos. En un torreón construido sobre los restos de esta muralla se encuentra hoy el reloj municipal, en el lugar que ocupaba la puerta sur de la antigua alcazaba.
















Figura 5. Mudéjares y judíos en la Andalucía bética (s. XIII-XV).

 

Fue conquistada por Fernando III6 en la primavera de 1247, según relata en la Crónica General. Existe en el término de Cantillana un arroyo llamado Garci-Pérez, donde estuvo situado el campamento del Rey7.
























Figura 6. Repoblación de la Andalucía bética (hacia 1200).

 

 

 


 

En el año 1248 se otorgó la villa a la Orden de Santiago y en 1252 pasó al señorío del Arzobispado de Sevilla.

Según la tradición8, el rey Don Pedro I de Castilla, conocido como El Cruel, venía a pasar los veranos a Cantillana, a una finca de recreo situada entre los ríos Guadalquivir y Viar, que había sido propiedad del abuelo de Don Pedro, el rey Fernando IV El Emplazado.

Como señorío del arzobispado de Sevilla, que poseía casa en la población, fue muchas veces residencia de arzobispos sevillanos, que acudían a Cantillana a descansar o huyendo del contagio de la epidemias. En 1401 murió en está villa el arzobispo Don Gonzalo de Mena, que había venido para protegerse de la epidemia de peste que azotaba
















 

 

 

 

Figura 7. Realengo y señorío en la Andalucía Bética.


Sevilla. Unos años más tarde, en 1437, también moría en Cantillana el arzobispo sevillano Don Diego Anaya9.

Los Reyes Católicos concedieron importantes privilegios y mercedes a la villa, que se recogen en la Carta Privilegio que se conserva en el archivo municipal. La Reina Isabel se hospedó en Cantillana durante su viaje a Sevilla en el año 1478.









Figura 8.Carta privilegio de los Reyes Católicos.


Años más tarde, en febrero de 1502, acamparon en ella Isabel y Fernando y aquí firmaron la cesión del antiguo Monasterio de Santa María de la Cuevas, situado a las afueras de Sevilla, al prior y monjes del convento.


A principios del s. XVI se vivió un importante crecimiento económico debido al comercio desarrollado por los barqueros sevillanos que pasaban para Córdoba. La riqueza de la villa se basaba también en la abundante y extraordinaria pesca que le ofrecía su río: sábalos, sollos y otras variedades piscícolas.


Una visita ilustre del s.XVI fue la de Doña Isabel de Portugal, que se alojó en este pueblo cuando se encaminaba a Sevilla para contraer matrimonio en el Alcázar con el Emperador Carlos I. Dice el profesor Carriazo que en Cantillana dio la emperatriz un gran sarao con danzas, porque estaban allí los ministriles y las casas de su posada eran muy capaces, como cámara de los arzobispos de Sevilla10.


Durante el reinado de Felipe II, Cantillana dejó de ser señorío del Arzobispado de Sevilla, para convertirse en Condado.

En 1574 el Papa Gregorio XIII concedió a Felipe II potestad para vender hasta cierta cantidad estos señoríos de la Iglesia11. El 26 de abril de 1567 Felipe II otorgó carta por la que vendía la villa de Cantillana, comprada por el corso Juan Antonio Vicentelo de Leca, que se convirtió en el primer Conde de Cantillana. Pertenecía a una de las familias italianas que durante el renacimiento se habían establecido en Sevilla, donde era ya conocida su fama por su excesiva riqueza y sus admirables empleos12. La familia Vicentelo daría a Sevilla ilustres hijos; el más famoso sería el restaurador de la Hermandad de la Santa Caridad, Don Miguel de Mañara Vicentelo de Leca.


El primer Conde de Cantillana, Don Juan Antonio, estaba casado con su prima Doña Brígida, hija de un cargador de Indias avecinado en Triana. Los Condes levantaron en Cantillana una casa palacio, que estuvo situada en el lugar denominado aún hoy día El Palacio, a orillas del Guadalquivir y desde el que dominaban todas sus fértiles tierras. Este palacio se comunicaba con la capilla Bautismal, desde donde los Condes asistirían a los oficios religiosos. Don Juan Antonio y Doña Brígida mejoraron y arreglaron la Capilla mayor y la parroquia de la que eran patronos. Ésta fue decorada con leyendas alusivas y escudos nobiliarios, estando presidido el centro de la bóveda por el escudo de armas, del cuál está tomado el actual escudo de la villa.

Gran prosperidad e importancia alcanzó Cantillana bajo el gobierno de los Condes. Se crearon cátedra de gramática, dotadas suficientemente con una capellanía, se impulsó la agricultura y las industrias y se constituyó el pueblo como villa por sí y ante sí, con la facultad para elegir sus propias autoridades.


En 1602, se solicitó del Conde de Cantillana la fundación de un convento en los lugares de su señorío y, accediendo a ello, se erigió en su Condado un convento de franciscanos el año 160813.

Desde finales del s.XVII funcionaba un pequeño hospital titulado de todos los Santos, que servia de hospicio a los pobres y pasajeros, a la par que se curaban en él algunos enfermos, atendidos por la Hermandad de la Santa Caridad. Contaba con un médico, un cirujano y un hospitalero que se mantenía con la rentas del hospital14.


Cantillana en el s. XVIII, contaba con unos 2.400 habitantes, cuya principal actividad era la agricultura. En 1771 llegaron al convento franciscano de Cantillana todos los frailes del Convento de San Francisco de Villaverde del Río, por la ruina de este. Con ellos venían algunas obras de arte, como el lienzo de la Virgen de la Portera y también los restos mortales de un famoso franciscano, fray Bernardino de Laredo, que había vivido en el siglo XVI en el extinguido convento15. Hijo de familia ilustre, había nacido en 1482. En la Universidad Hispalense aprendió artes y medicina, para una vez graduado como licenciado y doctor, tomar el hábito franciscano. Vivió de manera ejemplar y por sus conocimientos de medicina ejerció de enfermero, realizando grandes y múltiples curaciones entre las que se encuentran la del rey Juan II de Portugal.


Dejó escritas varias obras de medicina y otras de contenido espiritual, como las Reglas de Oración y Subida al monte Sión, que fueron comentadas y elogiadas por Santa Teresa. Fray Bernardino pasó a ser cantillanero dos siglos después de su muerte y sus restos reposan en la parroquia actualmente.


Cantillana, en el siglo XIX, era paso obligado para ir a Extremadura y a las minas de Almadén de la Plata, provocando esto un cierto florecimiento económico. Había épocas en que era incesante el paso de caballerías y apenas bastaban las ocho posadas que existían en el pueblo para albergar a los numerosos viajeros. Contaba con unos 5.000 habitantes y 850 casas, agrupadas en 21 calles y una plaza de cortas dimensiones16, donde se celebraran espectáculos taurinos. Tenía una pequeña cárcel, un almacén de pósito y aún funcionaba el hospital. Existían en esta época dos escuelas de niños y cinco de niñas. Sus productos eran casi los mismos que en este siglo, abundaba la cría de ganado y la pesca en el Guadalquivir de anguilas, albures,

sábalos y soyos. Entre sus industrias destacan los doce molinos de aceite, tres harineros y dos alfarerías. Una de las industrias que tuvo gran apogeo en el siglo XIX fue la de confección de flecos de mantones de Manila, existiendo tres talleres.


Al norte de la población, muy cerca del arroyo Trujillo, había una cantera de jaspe, de la que se extraía mucha piedra con destino a Sevilla y a otros puntos. El transporte fluvial por el Guadalquivir era notable, pasando por sus aguas numerosos faluchos cargados de carbón de las minas de Villanueva y hierro de una fábrica existente en el Pedroso17. El Ayuntamiento poseía dos barcas para cruzar el río; una estaba en las cercanías del pueblo para facilitar el paso y trasporte a Sevilla y la otra para el comercio con Carmona y Tocina.


Figura 9. El barquero de Cantillana. Óleo sobre lienzo.

Antonio Sánchez Palma.


A mediados del XIX se inauguró la línea de ferrocarril Sevilla- Córdoba, creándose en Cantillana una estación que permitiera un mejoramiento sensible de la comunicación del pueblo.


En el s.XX, el patrimonio de Cantillana sufrirá grandes pérdidas, en la década de los años 30 y con el estallido de la Guerra Civil, los bienes muebles e inmuebles de la Parroquia y Ermita de San Bartolomé serían destruidos en su totalidad, entre ellos destacar el Retablo Mayor obra de Simón de Pineda de 1687.

La década de los 80-90 estarán dominadas por la construcción, y desgraciadamente serán muchos los edificios y casas históricas convertidas en escombros, para dar lugar a un edificio moderno de vulgar arquitectura; eso ocurrió con: la Plaza de Abastos, Antigua Cárcel s.XVII, Casa de Blas Infantes, Iglesia del Convento de San Francisco s.XVII, casas señoriales de los s.XVII, XVIII, XIX, viviendas tradicionales de los s.XVIII-XIX, pérdida del empedrado tradicional que conservaba todo el casco antiguo del pueblo, eliminación de la fuente de mármol del s.XIX de la plaza principal…Además de restauraciones muy deficientes como la intervención a la que fue sometida la Torre del reloj, antiguo torreón construido sobre la muralla de piedra, siendo revestida de cemento; su estado actual es lamentable.

En conclusión, podemos decir que este siglo fue el mas catastrófico en cuanto a la conservación del patrimonio, pero este no es un caso aislado y desgraciadamente se ha repetido en muchos municipios andaluces que han visto como el legado de sus antepasados ha ido desapareciendo en apenas unas décadas.


En el s.XXI, destacar la acertada rehabilitación de Plaza de toros (1909) y de la Iglesia de la Misericordia (s.XV- s.XVI), que nos demuestran la preocupación de la sociedad por la puesta en valor de su patrimonio.


Atendiendo a la ley el Patrimonio Histórico Andaluz, se compone de todos los bienes de la cultura, materiales e inmateriales, en cuanto se encuentren en Andalucía y revelen un interés artístico, histórico, arqueológico, etnológico, documental, bibliográfico, científico o industrial, para la Comunidad Autónoma, incluidas las particularidades lingüísticas (Art. 2 de la Ley 14/2007, de 26 de noviembre de patrimonio Histórico de Andalucía).


Cantillana es un municipio con un rico pasado, que queda reflejado en los vestigios de su patrimonio, como hemos podido ver a lo largo de estas breves notas sobre su historia. En cuanto a su patrimonio documental y bibliográfico el archivo municipal conserva interesantes escritos desde s. XV.18

Son numerosas las piezas pertenecientes al patrimonio arqueológico que se han hallado: esculturas, cipo funerario, puerto romano…Algunas se ubican en la Casa de la Cultura, otras se conservan in situ y muchas de ellas se encuentran en el museo de Arqueológico de Sevilla.


En cuanto al patrimonio etnológico Cantillana cuenta con un ciclo festivo muy extenso: Cabalgata de Reyes, Día del Patrón San Sebastián, Día de la Candelaria, Semana Santa, Feria, Corpus Christi…

Aunque las fiestas principales y más conocidos tienen lugar en verano y a ellas acuden gran número de visitantes, atraídos por la gran variedad de celebraciones. Son Fiestas de agosto y septiembre, dedicadas a la Asunción de la Virgen y a la Divina Pastora.

El 15 de agosto sale en procesión la imagen de Ntra. Sra. de la Asunción y el 8 de septiembre lo hace la Divina Pastora. El penúltimo fin de semana de septiembre tiene lugar la fiesta de la Subida de la Asunción y el último fin de semana del mismo mes, la Romería al santuario de la Divina Pastora.


Dado el interés que estas fiestas principales dedicadas a la Virgen despiertan en el pueblo, el patrimonio religioso devocional se convierte en el más valorado; los edificios religiosos: Iglesias, Ermitas y Convento guardan en su interior numerosas piezas que esconden historias, añoranzas, fervor, leyendas, cariño, nostalgias de un pueblo.

Con la elaboración de este trabajo se ha pretendido dar a conocer este patrimonio religioso de Cantillana, para acercarnos a él y descubrir un conjunto con una historia singular, llena de peculiaridades, dando lugar a las obras que en la actualidad albergan las diferentes ermitas, iglesias y convento.


De este modo se ha cumplido una primera misión científica basada en el estudio, investigación, identificación, documentación y publicación. Una segunda pedagógica; la tercera difusora y social, que fomente la exhibición y disfrute de las obras de arte.


Ante el cumplimiento de estas necesidades, se planteó la elaboración de un inventario en toda su amplitud, integrando a los distintos edificios religiosos dispersos en la villa. Se han clasificado y realizado el diagnostico del estado de conservación; de este modo mantendremos el patrimonio, como un documento histórico de nuestro pasado y presente, dejándolo como herencia a generaciones futuras.


                  Ilustración 1.               Ilustración 2.

1. Vista de la Vega desde la torre 1939

2. Vista de la Vega desde la torre 2006



PROPUESTA DE TRABAJO DEL INVENTARIO DE LA PARROQUIA DE NTRA. SRA. DE LA ASUNCIÓN. CANTILLANA (Cantillana).


METODOLOGÍA.


Son muchos los problemas y divergencias existentes en la Parroquia de Cantillana respeto a la propiedad, uso y ubicación de los bienes inmuebles que alberga.


Para ello se decidió realizar una ficha técnica, que detallara con exactitud cada aspecto relacionado con las piezas y dejando constancia de su ubicación en las iglesias, ermitas y convento.

Para completar los datos se procedió:

1. Documentación fotográfica de la pieza.

2. Consulta de los inventarios conservados en el archivo de la Parroquia.

3. Búsqueda de bibliografía en publicaciones locales, provinciales y bibliotecas.


A continuación se exponen los tipos de fichas empleadas:


A) Tipología de ficha empleada en los siguientes apartados: Arquitectura, Cerámica, Escultura , Metalistería, Mobiliario, Orfebrería, Pintura, Retablística, Tejido, Vidriera, Obra Gráfica, Música, Cartelería y Mármol


FICHA TÉCNICA.


IMAGEN

 

 

Tipología:

Denominación:

Autor:

Firma:

Cronología:

Estilo:

Escuela:

Descripción:

Tema iconográfico:

Inscripciones:

Parte de serie colección o conjunto:

Medidas:

Copia/ reproducción:

Técnica y materiales:

Procedencia:

Forma de ingreso:

Centro:

Estado de conservación:

Observaciones:

Bibliografía:

Ejemplo de ficha con lo datos completos:

FICHA TÉCNICA (Retablística).


Tipología: Retablo.

Denominación: Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción. Cantillana  (Sevilla).

Autor: El tabernáculo es obra de de Jerónimo Hernández (arquitectura y escultura)/ Álvaro de Ovalle (pintura y policromía); la zona periférica es de autor desconocido.

Firma: No

Cronología: Tabernáculo s.XVI; zona periférica s. XVIII.

Estilo: Renacentista (tabernáculo) /Barroco (zona periférica).

Escuela: Sevillana.

Descripción: El altar está formado por un tabernáculo compuesto por una caja central, flanqueado por dos columnas de orden jónico. El ático comprende un tímpano en el que se ubican dos atlantes. En el siglo XVIII, el retablo sufrirá una ampliación, se trata del conjunto que rodea al tabernáculo. La cabeza del altar está formada por una estructura semiesférica. La mesa de altar, posee un cierto estilo rococó; tiene ara, cuatro jarras de cristal, cuatro de metal plateado y dos lámparas con biombos de cristal. Incluye cuatro esculturas exentas, dos pinturas sobre tabla y un relieve.

Tema iconográfico: Desconocemos el esquema iconográfico que poseía este retablo en la Iglesia del Divino Salvador de Carmona, al ser trasladado a Cantillana y variando las imágenes que lo componen, la representación queda fragmentada.

Inscripciones:

Parte de serie colección o conjunto:

Medidas: 7,60m.x 4,90m.

Copia/ reproducción:

Técnica y materiales: Madera tallada, dorada y policromada.

Procedencia: Iglesia del Divino Salvador. Carmona.

Forma de ingreso: Cedido a la Parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción de Cantillana, en 1937, por el cardenal, Don Pedro Segura y Sáenz.

Centro: Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción. Cantillana

Estado de conservación: Bueno. Todo el conjunto fue restaurado en 1997, por Juan Luís Molina López y Mª Eugenia Suárez Corchete.

Observaciones: Es obra de Jerónimo Hernández. Su promotor fue Martín de Vergara. Su fiador; Juan de Oviedo el Viejo “entallador”. Sus medidas son 18 x 9 palmos (3.76 x 1.88cm.). Los materiales son borne y pino en el ensamble. El contrato quedó firmado el 2 de Septiembre de 1575; y la conclusión del retablo, el 29 de Octubre de 1576, en el que el pintor Álvaro de Ovalle, llevaría a cabo su policromía.

Según contrato, el precio alcanzó la cifra de 160 ducados.

La imagen de Nuestra Señora que originalmente ocupaba el retablo (también obra de Jerónimo Hernández) fue cedida como Titular a la parroquia de Ubrique, tras haber sido destruidas sus imágenes durante la guerra civil.

Bibliografía:

HERNÁNDEZ DIAZ, José; SANCHO CORBACHO, Antonio y COLLANTES DE TERÁN, Francisco. Catálogo arqueológico y artístico de la provincia de Sevilla. Sevilla. Editorial La Gaviria.1943.

ROMÁN VILLALÓN, Álvaro y CAPITAS DURÁN, José. Inventario de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Cantillana. (Mecanografiado) Archivo Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.1997.

MORALES, Alfredo y otros. Guía artística de Sevilla y su provincia. Sevilla. Diputación Provincial de Sevilla.1989.

JUAN LUÍS, Molina López. Memoria del proceso de intervención en el retablo del Sagrario de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Cantillana. (Mecanografiado) Archivo Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.1999

PALOMERO PÁRAMO, Jesús Miguel. El retablo sevillano del renacimiento: Análisis y Evolución (1560-1629). Sevilla. Excma. Diputación de Sevilla. 1983.

PINEDA NOVO, Daniel. Historia del Condado de Cantillana y la Hermandad de la Divina Pastora. Sevilla. Editorial Adalid Seráfico.1970.

RAMOS FERIA, Jerónimo. Inventario Parroquial de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, de la villa de Cantillana. Cantillana. (Mecanografiado) Archivo Parroquial Nuestra Señora de la Asunción.1939.

Búsqueda “Cantillana”, Fototeca [en línea], Sevilla, Universidad de Sevilla, s.a. [17/2/05].  http://www.fototeca.us.es/imagen

B) Tipología de ficha empleada en el apartado Archivo.

FICHA TÉCNICA.


IMAGEN


 

Tipología:

Denominación:

Autor:

Cronología:

Editorial:

Contenido:

Medidas:

Técnica y materiales:

Centro:

Estado de conservación:

Observaciones:

Bibliografía:

Ejemplo de ficha con los datos completos:

FICHA TÉCNICA (Archivo).

Tipología: Libro.

Denominación: Despertador Cristiano.

Autor: Joseph de Barcia y Zambrano.

Cronología: s.XVIII (Tomo I, 1719/ Tomo II 1724).

Editorial:

Contenido:

TOMO I.

Sermones doctrinales para los días de la Cuaresma. Dedicados al Excelentísimo Señor D. Fray Juan Thomas de Roberti, Arzobispo de Valencia, del Consejo de su Majestad, Virrey y Capitán General que ha sido de dicha ciudad y Reino, ahora Inquisidor general.

TOMO II.

Sermones doctrinales sobre particularidades, asuntos, dispuestos para que vuelva en si cuerdo el pecador y venza el peligroso letargo de sus culpas, animándole a la penitencia: que después de las imperfecciones en cinco, y en dos tomos, vale ahora en tres, con aplicación a Adviento y Cuaresma.

Medidas: 31,5cm x 22cm.

Técnica y materiales: Impresión sobre papel y encuadernado en cuero.

Centro: Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Cantillana. (Sevilla).

Estado de conservación: La contraportada se encuentra en estado muy deficiente.

Observaciones:

Bibliografía:

ROMÁN VILLALÓN, Álvaro y CAPITAS DURÁN, José. Inventario de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Cantillana. (Mecanografiado) Archivo Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.1997.


C) Tipología de ficha empleada en: Otras no tipificadas.

ZAGUÁN Y DESPACHO.


Zaguán. Vista general de la entrada al despacho parroquial.


Zaguán. Tres sillones forrados de escay, miden 82cm x 75cm x 61cm.


Zaguán. Tablón de anuncios de corcho.


Zaguán. Aplique de luz de dos brazos.


Zaguán. Cancel de madera con cristales


Despacho. Perchero de madera.


Despacho. Taca empotrada con cinco paños y dos puertas abatibles abajo.


Despacho. Estantería de madera con cinco paños.



Despacho. Estantería de madera con cinco paños.



Despacho. Archivador metálico con cuatro cajones.


Despacho. Mesa metálica con tres cajones.


Despacho. Mesa metálica con tapa de aglomerado


Despacho. Mesa de madera, mide 80cm x 48,5 x 76cm.


Despacho. Impresora Hp Office jet 6110. Multifunciones: fax, impresión y fotocopiadora.


TIPOLOGÍAS DE INVENTARIOS.

       Se ha optado por realizar diferentes inventarios que integren las distintas tipologías de objetos que podemos encontrar en las iglesias, ermitas y convento de la villa. Se han especificado 16 campos de colección:


COLECCIONES:

  1. Arquitectura

  2. Archivo

  3. Cerámica

  4. Escultura

  5. Metalistería

  6. Mobiliario

  7. Orfebrería

  8. Pintura

  9. Retablística

  10. Tejido

  11. Vidriera

  12. Obra Gráfica

  13. Música

  14. Cartelería

  15. Mármol

  16. Otras


También se incluirán otros apartados como:

  1. Introducción sobre la necesidad de realizar este inventario.

  2. Historia del patrimonio. Se hará un recorrido por la vida de las piezas que en la actualidad se conservan.

  3. Localización. Se ubicarán sobre un mapa los diferentes edificios existentes en la villa y la situación de las piezas en su interior.

  4. Índice por templos. Para facilitar la búsqueda de los bienes muebles e inmuebles teniendo en cuenta su ubicación.


INVENTARIOS CONSULTADOS.

Es escasa la documentación existente en el archivo: libros de cuentas de fabricas, inventarios, capellanías y de distintas Hermandades y Cofradías... En muchos casos han sido sustraídos o destruidos19.

Los inventarios consultados en la Parroquia para la realización de este trabajo se reducen a:

1. Cantillana. Borrador de inventario 1851. Archivo General del Arzobispado de Sevilla. Sección IV (Administración general) - Serie inventarios, leg.1426.

2. Inventario de las alhajas y efectos pertenecientes a la iglesia del suprimido convento de los franciscanos de la villa de cantillana, entregado por D. Francisco Fernández comisionado por la Real Casa de Amortización en la misma. AGAS. Sección IV (Administración general) - Serie inventarios, leg. 1423B.


3. Inventario de Cantillana (sin fecha, pero de la segunda mitad del SIGLO XIX).A.G.A.S. Sección IV (Administración general)- Serie inventarios. Leg. 1426.

4. JUNTA CONSERVADORA DEL TESORO ARTÍSTICO; 2ª DIVISIÓN. Informe sobre los edificios religiosos destruidos en Cantillana. Cantillana (Mecanografiado) Archivo Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Fechado: 9 de setiembre de 1936.


5. RAMOS FERIA, Jerónimo. Inventario Parroquial de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, de la villa de Cantillana. Cantillana. (Mecanografiado) Archivo Parroquial Nuestra Señora de la Asunción.1939.


6. ROMÁN VILLALÓN, Álvaro y CAPITAS DURÁN, José. Inventario de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Cantillana. (Mecanografiado) Archivo Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.1997.


7. HERNÁNDEZ DIAZ, José; SANCHO CORBACHO, Antonio y COLLANTES DE TERÁN, Francisco. Catálogo arqueológico y artístico de la provincia de Sevilla. Sevilla. Editorial La Gaviria.1943.


      También se han consultado otros inventarios en la Web, que han servido como modelo para la estructuración de este trabajo. Destacamos los siguientes:

1. Búsqueda “Inventario”, Fundación Lázaro Galdiano [en línea], Madrid. [28/11/06]. http://www.flg.es/


2. Búsqueda “Inventario”, Patrimonio artístico. Universidad de Sevilla [en línea], Sevilla. [2/11/06]. http://www.patrimonio.us.es/index.jsp


3. Búsqueda “Inventario”, Fototeca. Universidad de Sevilla [en línea], Sevilla. [3/12/06]. http://www.fototeca.us.es/index.jsp



1 CANDAU y PIZARRO. Prehistoria de la provincia de Sevilla. Sevilla. 1894

2 BONSOR, George. Los pueblos antiguos del Guadalquivir y las alfarerías romana. Madrid.1902.

3 RODRIGO CARO. Antigüedades de la ciudad de Sevilla. Sevilla. 1634.

4 Pieza de mármol conservada en el museo arqueológico de Sevilla. Registro de entrada 6165.

5 GÓNZALEZ, Julio. Repartimiento de Sevilla. Madrid. 1951.

6 ORTIZ DE ZÚÑIGA. Anales eclesiásticos y seculares de la muy noble y muy leal ciudad de Sevilla. Año 1247, 3. Tomo I. Sevilla 1795.

7 VARIOS. Archivo Hispalense. 1888. Tomo IV, pág.19.

8 Recogida por Luis Veléz de Guevara. El diablo está en Cantillana. Jornada primera, 28-44.

9 ORTIZ DE ZÚÑIGA. Anales eclesiásticos y seculares de la muy noble y muy leal ciudad de Sevilla. Año 1247, 3. Tomo I. Sevilla 1795.


10 MATA CARRIAZO, Juan. La boda del Emperador. Notas para una historia de amor en el Álcazar de Sevilla. Sevilla. Diputación Provincial. 1959.


11 ORTIZ DE ZÚÑIGA. Anales eclesiásticos y seculares de la muy noble y muy leal ciudad de Sevilla. Año 1247, 3. Tomo I. Sevilla 1795.


12 ORTIZ DE ZÚÑIGA. Anales eclesiásticos y seculares de la muy noble y muy leal ciudad de Sevilla. Año 1247, 3. Tomo I. Sevilla 1795.


13 DE GUADALUPE, Fray Andrés. Historia de la Provincia de los Ángeles. Madrid. 1662.

14 A.G.A.S. Libros de visita. Año 1708.

15 ROLDÁN GUERRERO, Rafael. Fray Bernardino de Laredo visto por sus biógrafos. Madrid.1956.

16 Álbum del viajero por el ferrocarril de Córdoba a Sevilla. Sevilla, 1861.

17 MADOZ, Pacual. Diccionario Geográfico

18 Carta de Privilegio que los Reyes Católicos concedieron a la villa de Cantillana, se conserva en el Archivo Municipal de Cantillana.

19 HERNÁNDEZ DIAZ, José; SANCHO CORBACHO, Antonio y COLLANTES DE TERÁN, Francisco. Catálogo arqueológico y artístico de la provincia de Sevilla. Sevilla. Editorial La Gaviria.1943. Establecen que: “En el archivo parroquial han sido estudiados libros de cuentas de fábrica desde 1688; conserva también algunos de capellanías y de distintas Hermandades y Cofradías, todos éstos del siglo XVIII.” En la actualidad, desgraciadamente no se conserva ninguno de los documentos citados.





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