INTRODUCCIÓN
El tren corre veloz, nuestras miradas
descubren
otro pueblo: es Cantillana.Abajo
en primer término, paralela a la vía,
corre una línea de piteras grisácea
más
arriba se extiende un
inmenso
ámbito verde claro, más arriba
destacadas
una línea de álamos, por
entre
los claros del ramaje asoman las
casas
blancas del poblado, y más lejos
aún,
por lo alto del caserío la serranía
adusta,
hosca opone su fondo zarco.
AZORÍN
“La Andalucía trágica”.
LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA
Cantillana se encuentra situada en el centro de la provincia de
Sevilla, en la margen derecha del río Guadalquivir y en la
izquierda del Viar, afluente de aquél.

Figura 1. Situación de
Cantillana.
Limita al norte con el Pedroso y Castilblanco de los Arroyos: al sur
con Brenes, Carmona y Villanueva del Río y Minas; al este con
está última población y con Tocina y al oeste
con Burguillos, Brenes y Villaverde del Río.
Se encuentra a 61 metros sobre el nivel del mar.Dista
de Sevilla 30Km por carretera y dispone de estación de
ferrocarril en la línea Sevilla – Córdoba.
Figura 2. Detalle de la
situación de Cantillana.
El término municipal tiene una extensión de 107,8 Km.
Sus tres cuartas partes son llanas y una de sierra, situada al
noroeste, formada por las últimas estribaciones de Sierra
Morena. Desde la meseta donde está enclavado el pueblo, se
divisa la extensa campiña que se dilata hasta las proximidades
de Sevilla. Su terreno es bueno y en sus campos abundan los cultivos
de algodón, maíz, girasol, olivos y frutales.
Su
actual censo es de unos 9.800 habitantes, que reciben el nombre de
cantillaneros. El municipio está formado por un núcleo
urbano y varias entidades menores de población: La Monta, La
Estación, El Cerrado de Miura y Los Pajares.
Figura 3. Extensión de
la Vega del Guadalquivir en la Provincia de Sevilla.
El principal recurso económico le viene por la riqueza de las
tierras de la Vega, la agricultura y los productos de de la huerta,
son los cultivos que ocupan mayores extensiones. Hay algunas
industrias, cooperativas de construcción y talleres familiares
de cerámica, carpintería y diversas artesanías
siendo muy famosa la elaboración de enrejados para los
mantones de Manila.
DATOS HISTÓRICOS.
Los orígenes de está villa se remontan a la época
de la piedra pulimentada,
como lo demuestran los abundantes restos arqueológicos
aparecidos en la confluencia del Guadalquivir con el Viar y en otros
lugares del término.
En
el emplazamiento de la actual Cantillana, los romanos establecieron
un importante núcleo de población, que, según el
historiador y arqueólogo inglés George Bonsor,
recibió el nombre de Naeva, con el que la menciona Plinio. La
Naeva romana contaba con un importante puerto fluvial sobre el
Guadalquivir y hay constancia de una asociación de Barqueros
naevenses.
Son numerosos los restos romanos encontrados, estatuas, fustes,
inscripciones o los caños llamados La Fuente, al norte del
pueblo. Hay noticias
según las cuales el noble romano Lucio Elio Emiliano llenó
de estatuas los pórticos que rodeaban el foro de la ciudad, la
cuál contaba con moneda autóctona en la que figuraba la
cabeza de una mujer y un sábalo con atributos de la
agricultura.

Figura 4. Dama Romana siglo
I-II.
Durante el Bajo Imperio Romano parece que se varió su antiguo
nombre de Naeva, dando el actual de Cantillana al añadirse la
terminación ana al nombre de la familia romana
cantillus.
Con el nombre de Catiliana la menciona San Isidoro en las
Etimologías.
De
la Cantillana árabe sabemos que estaba cercada por una muralla
de la época romana que los musulmanes aprovecharon y
arreglaron con muros de argamasa y ladrillos. En un torreón
construido sobre los restos de esta muralla se encuentra hoy el reloj
municipal, en el lugar que ocupaba la puerta sur de la antigua
alcazaba.
Figura 5. Mudéjares y
judíos en la Andalucía bética (s. XIII-XV).
Fue conquistada por Fernando III
en la primavera de 1247, según relata en la Crónica
General. Existe en el término de Cantillana un arroyo
llamado Garci-Pérez, donde estuvo situado el campamento del
Rey.

Figura 6. Repoblación
de la Andalucía bética (hacia 1200).
En el año 1248 se otorgó la villa a la Orden de
Santiago y en 1252 pasó al señorío del
Arzobispado de Sevilla.
Según la tradición,
el rey Don Pedro I de Castilla, conocido como El Cruel, venía
a pasar los veranos a Cantillana, a una finca de recreo situada entre
los ríos Guadalquivir y Viar, que había sido propiedad
del abuelo de Don Pedro, el rey Fernando IV El Emplazado.
Como señorío del arzobispado de Sevilla, que poseía
casa en la población, fue muchas veces residencia de
arzobispos sevillanos, que acudían a Cantillana a descansar o
huyendo del contagio de la epidemias. En 1401 murió en está
villa el arzobispo Don Gonzalo de Mena, que había venido para
protegerse de la epidemia de peste que azotaba

Figura 7. Realengo y señorío
en la Andalucía Bética.
Sevilla. Unos años más tarde, en 1437, también
moría en Cantillana el arzobispo sevillano Don Diego Anaya.
Los Reyes Católicos concedieron importantes privilegios y
mercedes a la villa, que se recogen en la Carta Privilegio que se
conserva en el archivo municipal. La Reina Isabel se hospedó
en Cantillana durante su viaje a Sevilla en el año 1478.

Figura 8.Carta privilegio de
los Reyes Católicos.
Años más tarde, en febrero de 1502, acamparon en ella
Isabel y Fernando y aquí firmaron la cesión del antiguo
Monasterio de Santa María de la Cuevas, situado a las afueras
de Sevilla, al prior y monjes del convento.
A principios del s. XVI se vivió un importante crecimiento
económico debido al comercio desarrollado por los barqueros
sevillanos que pasaban para Córdoba. La riqueza de la villa se
basaba también en la abundante y extraordinaria pesca que le
ofrecía su río: sábalos, sollos y otras
variedades piscícolas.
Una visita ilustre del s.XVI fue la de Doña Isabel de
Portugal, que se alojó en este pueblo cuando se encaminaba a
Sevilla para contraer matrimonio en el Alcázar con el
Emperador Carlos I. Dice el profesor Carriazo que en Cantillana
dio la emperatriz un gran sarao con danzas, porque estaban allí
los ministriles y las casas de su posada eran muy capaces, como
cámara de los arzobispos de Sevilla.
Durante el reinado de Felipe II, Cantillana dejó de ser
señorío del Arzobispado de Sevilla, para convertirse en
Condado.
En 1574 el Papa Gregorio XIII concedió a Felipe II potestad
para vender hasta cierta cantidad estos señoríos de la
Iglesia.
El 26 de abril de 1567 Felipe II otorgó carta por la que
vendía la villa de Cantillana, comprada por el corso Juan
Antonio Vicentelo de Leca, que se convirtió en el primer Conde
de Cantillana. Pertenecía a una de las familias italianas que
durante el renacimiento se habían establecido en Sevilla,
donde era ya conocida su fama por su excesiva riqueza y sus
admirables empleos.
La familia Vicentelo daría a Sevilla ilustres hijos; el más
famoso sería el restaurador de la Hermandad de la Santa
Caridad, Don Miguel de Mañara Vicentelo de Leca.
El primer Conde de Cantillana, Don Juan Antonio, estaba casado con su
prima Doña Brígida, hija de un cargador de Indias
avecinado en Triana. Los Condes levantaron en Cantillana una casa
palacio, que estuvo situada en el lugar denominado aún hoy día
El Palacio, a orillas del Guadalquivir y desde el que
dominaban todas sus fértiles tierras. Este palacio se
comunicaba con la capilla Bautismal, desde donde los Condes
asistirían a los oficios religiosos. Don Juan Antonio y Doña
Brígida mejoraron y arreglaron la Capilla mayor y la parroquia
de la que eran patronos. Ésta fue decorada con leyendas
alusivas y escudos nobiliarios, estando presidido el centro de la
bóveda por el escudo de armas, del cuál está
tomado el actual escudo de la villa.
Gran prosperidad e importancia alcanzó Cantillana bajo el
gobierno de los Condes. Se crearon cátedra de gramática,
dotadas suficientemente con una capellanía, se impulsó
la agricultura y las industrias y se constituyó el pueblo como
villa por sí y ante sí, con la facultad para elegir sus
propias autoridades.
En 1602, se solicitó del Conde de Cantillana la fundación
de un convento en los lugares de su señorío y,
accediendo a ello, se erigió en su Condado un convento de
franciscanos el año 1608.
Desde finales del s.XVII funcionaba un pequeño hospital
titulado de todos los Santos, que servia de hospicio a los pobres y
pasajeros, a la par que se curaban en él algunos enfermos,
atendidos por la Hermandad de la Santa Caridad. Contaba con un
médico, un cirujano y un hospitalero que se mantenía
con la rentas del hospital.
Cantillana en el s. XVIII, contaba con unos 2.400 habitantes, cuya
principal actividad era la agricultura. En 1771 llegaron al convento
franciscano de Cantillana todos los frailes del Convento de San
Francisco de Villaverde del Río, por la ruina de este. Con
ellos venían algunas obras de arte, como el lienzo de la
Virgen de la Portera y también los restos mortales de un
famoso franciscano, fray Bernardino de Laredo, que había
vivido en el siglo XVI en el extinguido convento.
Hijo de familia ilustre, había nacido en 1482. En la
Universidad Hispalense aprendió artes y medicina, para una vez
graduado como licenciado y doctor, tomar el hábito
franciscano. Vivió de manera ejemplar y por sus conocimientos
de medicina ejerció de enfermero, realizando grandes y
múltiples curaciones entre las que se encuentran la del rey
Juan II de Portugal.
Dejó escritas varias obras de medicina y otras de contenido
espiritual, como las Reglas de Oración y Subida al monte
Sión, que fueron comentadas y elogiadas por Santa Teresa.
Fray Bernardino pasó a ser cantillanero dos siglos después
de su muerte y sus restos reposan en la parroquia actualmente.
Cantillana, en el siglo XIX, era paso obligado para ir a Extremadura
y a las minas de Almadén de la Plata, provocando esto un
cierto florecimiento económico. Había épocas en
que era incesante el paso de caballerías y apenas bastaban las
ocho posadas que existían en el pueblo para albergar a los
numerosos viajeros. Contaba con unos 5.000 habitantes y 850 casas,
agrupadas en 21 calles y una plaza de cortas dimensiones,
donde se celebraran espectáculos taurinos. Tenía una
pequeña cárcel, un almacén de pósito y
aún funcionaba el hospital. Existían en esta época
dos escuelas de niños y cinco de niñas. Sus productos
eran casi los mismos que en este siglo, abundaba la cría de
ganado y la pesca en el Guadalquivir de anguilas, albures,
sábalos y soyos. Entre sus industrias destacan los doce
molinos de aceite, tres harineros y dos alfarerías. Una de las
industrias que tuvo gran apogeo en el siglo XIX fue la de confección
de flecos de mantones de Manila, existiendo tres talleres.
Al norte de la población, muy cerca del arroyo Trujillo, había
una cantera de jaspe, de la que se extraía mucha piedra con
destino a Sevilla y a otros puntos. El transporte fluvial por el
Guadalquivir era notable, pasando por sus aguas numerosos faluchos
cargados de carbón de las minas de Villanueva y hierro de una
fábrica existente en el Pedroso.
El Ayuntamiento poseía dos barcas para cruzar el río;
una estaba en las cercanías del pueblo para facilitar el paso
y trasporte a Sevilla y la otra para el comercio con Carmona y
Tocina.

Figura 9. El barquero de
Cantillana. Óleo sobre lienzo.
Antonio Sánchez Palma.
A mediados del XIX se inauguró la línea de ferrocarril
Sevilla- Córdoba, creándose en Cantillana una estación
que permitiera un mejoramiento sensible de la comunicación del
pueblo.
En el s.XX, el patrimonio de Cantillana sufrirá grandes
pérdidas, en la década de los años 30 y con el
estallido de la Guerra Civil, los bienes muebles e inmuebles de la
Parroquia y Ermita de San Bartolomé serían destruidos
en su totalidad, entre ellos destacar el Retablo Mayor obra de Simón
de Pineda de 1687.
La década de los 80-90 estarán dominadas por la
construcción, y desgraciadamente serán muchos los
edificios y casas históricas convertidas en escombros, para
dar lugar a un edificio moderno de vulgar arquitectura; eso ocurrió
con: la Plaza de Abastos, Antigua Cárcel s.XVII, Casa de Blas
Infantes, Iglesia del Convento de San Francisco s.XVII, casas
señoriales de los s.XVII, XVIII, XIX, viviendas tradicionales
de los s.XVIII-XIX, pérdida del empedrado tradicional que
conservaba todo el casco antiguo del pueblo, eliminación de la
fuente de mármol del s.XIX de la plaza principal…Además
de restauraciones muy deficientes como la intervención a la
que fue sometida la Torre del reloj, antiguo torreón
construido sobre la muralla de piedra, siendo revestida de cemento;
su estado actual es lamentable.
En conclusión, podemos decir que este siglo fue el mas
catastrófico en cuanto a la conservación del
patrimonio, pero este no es un caso aislado y desgraciadamente se ha
repetido en muchos municipios andaluces que han visto como el legado
de sus antepasados ha ido desapareciendo en apenas unas décadas.
En el s.XXI, destacar la acertada rehabilitación de Plaza de
toros (1909) y de la Iglesia de la Misericordia (s.XV- s.XVI), que
nos demuestran la preocupación de la sociedad por la puesta en
valor de su patrimonio.
Atendiendo a la ley el Patrimonio Histórico Andaluz, se
compone de todos los bienes de la cultura, materiales e inmateriales,
en cuanto se encuentren en Andalucía y revelen un interés
artístico, histórico, arqueológico, etnológico,
documental, bibliográfico, científico o industrial,
para la Comunidad Autónoma, incluidas las particularidades
lingüísticas (Art. 2 de la Ley 14/2007,
de 26 de noviembre de patrimonio Histórico de Andalucía).
Cantillana es un municipio con un rico pasado, que queda reflejado en
los vestigios de su patrimonio, como hemos podido ver a lo largo de
estas breves notas sobre su historia. En cuanto a su patrimonio
documental y bibliográfico el archivo municipal conserva
interesantes escritos desde s. XV.
Son numerosas las piezas pertenecientes al patrimonio arqueológico
que se han hallado: esculturas, cipo funerario, puerto romano…Algunas
se ubican en la Casa de la Cultura, otras se conservan in situ
y muchas de ellas se encuentran en el museo de Arqueológico de
Sevilla.
En cuanto al patrimonio etnológico Cantillana cuenta con un
ciclo festivo muy extenso: Cabalgata de Reyes, Día del Patrón
San Sebastián, Día de la Candelaria, Semana Santa,
Feria, Corpus Christi…
Aunque las fiestas principales y más conocidos tienen lugar en
verano y a ellas acuden gran número de visitantes, atraídos
por la gran variedad de celebraciones. Son Fiestas de agosto y
septiembre, dedicadas a la Asunción de la Virgen y a la Divina
Pastora.
El 15 de agosto sale en procesión la imagen de Ntra. Sra. de
la Asunción y el 8 de septiembre lo hace la Divina Pastora. El
penúltimo fin de semana de septiembre tiene lugar la fiesta de
la Subida de la Asunción y el último fin de semana del
mismo mes, la Romería al santuario de la Divina Pastora.
Dado el interés que estas fiestas principales dedicadas a la
Virgen despiertan en el pueblo, el patrimonio religioso devocional se
convierte en el más valorado; los edificios religiosos:
Iglesias, Ermitas y Convento guardan en su interior numerosas piezas
que esconden historias, añoranzas, fervor, leyendas, cariño,
nostalgias de un pueblo.
Con la elaboración de este trabajo se ha pretendido dar a
conocer este patrimonio religioso de Cantillana, para acercarnos a él
y descubrir un conjunto con una historia singular, llena de
peculiaridades, dando lugar a las obras que en la actualidad albergan
las diferentes ermitas, iglesias y convento.
De este modo se ha cumplido una primera misión científica
basada en el estudio, investigación, identificación,
documentación y publicación. Una segunda pedagógica;
la tercera difusora y social, que fomente la exhibición y
disfrute de las obras de arte.
Ante el cumplimiento de estas necesidades, se planteó la
elaboración de un inventario en toda su amplitud, integrando a
los distintos edificios religiosos dispersos en la villa. Se han
clasificado y realizado el diagnostico del estado de conservación;
de este modo mantendremos el patrimonio, como un documento histórico
de nuestro pasado y presente, dejándolo como herencia a
generaciones futuras.

Ilustración
1. Ilustración 2.
1. Vista de
la Vega desde la torre 1939
2. Vista de la Vega desde la torre
2006
PROPUESTA DE TRABAJO DEL INVENTARIO DE LA PARROQUIA DE NTRA.
SRA. DE LA ASUNCIÓN. CANTILLANA (Cantillana).
METODOLOGÍA.
Son muchos los problemas y divergencias existentes en la Parroquia de
Cantillana respeto a la propiedad, uso y ubicación de los
bienes inmuebles que alberga.
Para ello se decidió realizar una ficha técnica, que
detallara con exactitud cada aspecto relacionado con las piezas y
dejando constancia de su ubicación en las iglesias, ermitas y
convento.
Para completar los datos se procedió:
1. Documentación fotográfica de la pieza.
2. Consulta de los inventarios conservados en el archivo de la
Parroquia.
3. Búsqueda de bibliografía en publicaciones locales,
provinciales y bibliotecas.
A
continuación se exponen los tipos de fichas empleadas:
A) Tipología de ficha empleada en los siguientes apartados:
Arquitectura,
Cerámica,
Escultura
, Metalistería,
Mobiliario,
Orfebrería,
Pintura,
Retablística,
Tejido,
Vidriera,
Obra Gráfica, Música,
Cartelería
y Mármol
FICHA TÉCNICA.
Tipología:
Denominación:
Autor:
Firma:
Cronología:
Estilo:
Escuela:
Descripción:
Tema iconográfico:
Inscripciones:
Parte de serie colección o conjunto:
Medidas:
Copia/ reproducción:
Técnica y materiales:
Procedencia:
Forma de ingreso:
Centro:
Estado de conservación:
Observaciones:
Bibliografía:
Ejemplo de ficha con lo datos completos:
FICHA TÉCNICA (Retablística).

Tipología: Retablo.
Denominación: Iglesia Parroquial de
Ntra. Sra. de la Asunción. Cantillana (Sevilla).
Autor: El tabernáculo es
obra de de Jerónimo Hernández (arquitectura y
escultura)/ Álvaro de Ovalle (pintura y policromía); la
zona periférica es de autor desconocido.
Firma: No
Cronología: Tabernáculo
s.XVI; zona periférica s. XVIII.
Estilo: Renacentista
(tabernáculo) /Barroco (zona periférica).
Escuela: Sevillana.
Descripción: El altar está
formado por un tabernáculo compuesto por una caja central,
flanqueado por dos columnas de orden jónico. El ático
comprende un tímpano en el que se ubican dos atlantes. En el
siglo XVIII, el retablo sufrirá una ampliación, se
trata del conjunto que rodea al tabernáculo. La cabeza del
altar está formada por una estructura semiesférica. La
mesa de altar, posee un cierto estilo rococó; tiene ara,
cuatro jarras de cristal, cuatro de metal plateado y dos lámparas
con biombos de cristal. Incluye cuatro esculturas exentas, dos
pinturas sobre tabla y un relieve.
Tema iconográfico: Desconocemos el esquema
iconográfico que poseía este retablo en la Iglesia del
Divino Salvador de Carmona, al ser trasladado a Cantillana y variando
las imágenes que lo componen, la representación queda
fragmentada.
Inscripciones:
Parte de serie colección o conjunto:
Medidas: 7,60m.x 4,90m.
Copia/ reproducción:
Técnica y materiales: Madera tallada, dorada y
policromada.
Procedencia: Iglesia del Divino Salvador.
Carmona.
Forma de ingreso: Cedido a la Parroquia de Ntra.
Sra. de la Asunción de Cantillana, en 1937, por el
cardenal, Don Pedro Segura y Sáenz.
Centro: Iglesia Parroquial de Ntra.
Sra. de la Asunción. Cantillana
Estado de conservación: Bueno. Todo el conjunto fue
restaurado en 1997, por Juan Luís Molina López y Mª
Eugenia Suárez Corchete.
Según contrato, el precio alcanzó la cifra de 160
ducados.
La imagen de Nuestra Señora que originalmente ocupaba el
retablo (también obra de Jerónimo Hernández) fue
cedida como Titular a la parroquia de Ubrique, tras haber sido
destruidas sus imágenes durante la guerra civil.
Bibliografía:
HERNÁNDEZ DIAZ, José; SANCHO
CORBACHO, Antonio y COLLANTES DE TERÁN, Francisco. Catálogo
arqueológico y artístico de la provincia de Sevilla.
Sevilla. Editorial La Gaviria.1943.
ROMÁN VILLALÓN, Álvaro
y CAPITAS DURÁN, José. Inventario
de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.
Cantillana. (Mecanografiado) Archivo Parroquial de Nuestra Señora
de la Asunción.1997.
MORALES, Alfredo y otros.
Guía artística de Sevilla y su provincia. Sevilla.
Diputación Provincial de Sevilla.1989.
JUAN LUÍS, Molina López. Memoria
del proceso de intervención en el retablo del Sagrario de la
Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.
Cantillana. (Mecanografiado) Archivo Parroquial de Nuestra Señora
de la Asunción.1999
PALOMERO PÁRAMO, Jesús Miguel. El
retablo sevillano del renacimiento: Análisis y Evolución
(1560-1629). Sevilla. Excma. Diputación
de Sevilla. 1983.
PINEDA NOVO, Daniel. Historia del
Condado de Cantillana y la Hermandad de la Divina Pastora. Sevilla.
Editorial Adalid Seráfico.1970.
RAMOS FERIA, Jerónimo. Inventario
Parroquial de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la
Asunción, de la villa de Cantillana.
Cantillana. (Mecanografiado) Archivo Parroquial Nuestra Señora
de la Asunción.1939.
Búsqueda “Cantillana”, Fototeca
[en línea], Sevilla, Universidad de
Sevilla, s.a. [17/2/05].
http://www.fototeca.us.es/imagen
B) Tipología de ficha empleada en el apartado Archivo.
FICHA TÉCNICA.
Tipología:
Denominación:
Autor:
Cronología:
Editorial:
Contenido:
Medidas:
Técnica y materiales:
Centro:
Estado de conservación:
Observaciones:
Bibliografía:
Ejemplo de ficha con los datos completos:
FICHA TÉCNICA (Archivo).

Tipología: Libro.
Denominación: Despertador Cristiano.
Autor: Joseph de Barcia y Zambrano.
Cronología: s.XVIII (Tomo I, 1719/ Tomo II
1724).
Editorial:
Contenido:
TOMO I.
Sermones doctrinales para los días de la Cuaresma. Dedicados
al Excelentísimo Señor D. Fray Juan Thomas de Roberti,
Arzobispo de Valencia, del Consejo de su Majestad, Virrey y Capitán
General que ha sido de dicha ciudad y Reino, ahora Inquisidor
general.
TOMO II.
Sermones doctrinales sobre particularidades, asuntos, dispuestos para
que vuelva en si cuerdo el pecador y venza el peligroso letargo de
sus culpas, animándole a la penitencia: que después de
las imperfecciones en cinco, y en dos tomos, vale ahora en tres, con
aplicación a Adviento y Cuaresma.
Medidas: 31,5cm x 22cm.
Técnica y materiales: Impresión sobre papel y
encuadernado en cuero.
Centro: Iglesia Parroquial de
Nuestra Señora de la Asunción. Cantillana. (Sevilla).
Estado de conservación: La contraportada se encuentra
en estado muy deficiente.
Observaciones:
Bibliografía:
ROMÁN VILLALÓN, Álvaro
y CAPITAS DURÁN, José. Inventario de la Iglesia
Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.
Cantillana. (Mecanografiado) Archivo Parroquial de Nuestra Señora
de la Asunción.1997.
C) Tipología de ficha empleada en: Otras no tipificadas.
TIPOLOGÍAS DE INVENTARIOS.
Se ha optado por realizar diferentes inventarios que integren las
distintas tipologías de objetos que podemos encontrar
en las iglesias, ermitas y convento de la villa. Se han
especificado 16 campos de colección:
COLECCIONES:
Arquitectura
Archivo
Cerámica
Escultura
Metalistería
Mobiliario
Orfebrería
Pintura
Retablística
Tejido
Vidriera
Obra
Gráfica
Música
Cartelería
Mármol
Otras
También se incluirán otros
apartados como:
Introducción sobre
la necesidad de realizar este inventario.
Historia del patrimonio.
Se hará un recorrido por
la vida de las piezas que en la actualidad se conservan.
Localización. Se
ubicarán sobre un mapa los diferentes edificios existentes en
la villa y la situación de las piezas en su interior.
Índice por templos.
Para facilitar la búsqueda de los bienes muebles e inmuebles
teniendo en cuenta su ubicación.
INVENTARIOS CONSULTADOS.
Es escasa la documentación existente en el archivo: libros de
cuentas de fabricas, inventarios, capellanías y de distintas
Hermandades y Cofradías... En muchos casos han sido sustraídos
o destruidos.
Los inventarios consultados en la Parroquia para la realización
de este trabajo se reducen a:
2. Inventario de las alhajas y efectos
pertenecientes a la iglesia del suprimido convento de los
franciscanos de la villa de cantillana, entregado por D. Francisco
Fernández comisionado por la Real Casa de Amortización
en la misma. AGAS. Sección IV (Administración general)
- Serie inventarios, leg. 1423B.
3. Inventario de Cantillana (sin fecha, pero de la segunda
mitad del SIGLO XIX).A.G.A.S. Sección IV (Administración
general)- Serie inventarios. Leg. 1426.
4. JUNTA CONSERVADORA DEL TESORO ARTÍSTICO;
2ª DIVISIÓN. Informe sobre los edificios
religiosos destruidos en Cantillana. Cantillana (Mecanografiado)
Archivo Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.
Fechado: 9 de setiembre de 1936.
5. RAMOS FERIA, Jerónimo. Inventario Parroquial de
la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción,
de la villa de Cantillana. Cantillana. (Mecanografiado) Archivo
Parroquial Nuestra Señora de la Asunción.1939.
6. ROMÁN VILLALÓN, Álvaro y CAPITAS
DURÁN, José. Inventario de la Iglesia Parroquial de
Nuestra Señora de la Asunción. Cantillana.
(Mecanografiado) Archivo Parroquial de Nuestra Señora de la
Asunción.1997.
7. HERNÁNDEZ DIAZ, José; SANCHO CORBACHO,
Antonio y COLLANTES DE TERÁN, Francisco. Catálogo
arqueológico y artístico de la provincia de Sevilla.
Sevilla. Editorial La Gaviria.1943.
También se han consultado otros inventarios en la Web, que han
servido como modelo para la estructuración de este trabajo.
Destacamos los siguientes:
1. Búsqueda
“Inventario”, Fundación
Lázaro Galdiano
[en línea], Madrid. [28/11/06]. http://www.flg.es/
2.
Búsqueda “Inventario”, Patrimonio
artístico. Universidad de Sevilla
[en línea], Sevilla. [2/11/06].
http://www.patrimonio.us.es/index.jsp
3.
Búsqueda “Inventario”, Fototeca.
Universidad de Sevilla
[en línea], Sevilla. [3/12/06].
http://www.fototeca.us.es/index.jsp